Sophia - Despliega el Alma

Mujer y trabajo

28 enero, 2016

Sheryl Sandberg, la mujer de la que habla el mundo

Cuando días atrás el presidente Mauricio Macri se reunión a solas con ella en Davos, todas las miradas se posaron sobre su gestión y currículum. En Sophia te la presentamos en nuestra edición impresa de abril de 2013. Y hoy volvemos a hablarte de esta mujer a la que vale la pena conocer.


sheryl-3

La llaman “la reina de Facebook” y está en la tapa de la mayoría de las revistas del planeta. Considerada una de las ejecutivas más ricas, asegura que los varones no la quieren porque es exitosa. En su libro Lean in (Ir para adelante), publicado en 2013, animó a las mujeres a ser más ambiciosas. La polémica estalló, pero a la vez convirtió su trabajo de papel en la organización online Leanin.org, donde comenzó a entretejerse una amplia red de mujeres que aportaban testimonios, experiencias e ideas concretas para el cambio.

sheryl-1

En Estados Unidos, a través de su libro Lean In: Women, Work, and the Will to Lead, Sheryl Sandberg (45 años) motivaba a otras mujeres a aspirar a puestos de liderazgo en su entorno laboral, ofreciendo consejos para que alcancen esas metas sin dejar de lado su identidad femenina. Lo que la llevó a escribir el libro fue un discurso que ofreció en 2010, que tuvo más de dos millones de visitas en Internet, donde describía cómo sin querer las mujeres frenan su progreso laboral.

Con dos carreras en Harvard bajo el brazo, Sheryl es esposa y madre, y anima a las mujeres a liberarse de sus miedos y ataduras para asumir riesgos y enfrentar desafíos sin ponerse límites. Hoy, su sitio Leanin.org ofrece pautas para analizar el papel femenino en el mundo laboral y convoca a otras mujeres a contar sus propias historias. Las siguientes líneas reflejan parte de su experiencia y recorrido.

sheryl2

→La revolución se ha detenido

“En el mundo desarrollado de hoy, las mujeres hemos alcanzado grandes logros. Pero, nos guste o no, los hombres siguen siendo los que toman las decisiones más importantes. Solo el 14% de los quinientos puestos ejecutivos más importantes del mundo están ocupados por mujeres y ese número no se ha modificado en la última década. Lo que quiero decir es que, cuando llega el momento de tomar decisiones que afectan el mundo en que vivimos, nuestras voces no se escuchan igual que las de ellos. Es tiempo de aceptar que nuestra revolución se ha detenido.

macri sandberg facebook

Sandberg + Macri: un encuentro cercano

Fue una distendida reunión de exactamente 15 minutos con una de las ejecutivas líderes más influyentes del planeta. En #Davos, el presidente Mauricio Macri se sentó junto de Sheryl Sandberg, COO de Facebook y, según informaron desde Casa Rosada, el presidente argentino le contó acerca de los nuevos proyectos tecnológicos que su gobierno está desarrollando a partir de la importante red social. Además, hablaron sobre Free Basics, el proyecto de Facebook para implementar servicios gratuitos mediante una app. Antes de despedirse, Sandberg lo invitó formalmente a visitar la sede de Facebook en San Fransico, Estados Unidos, invitación que el presidente aceptó gustoso y prometió cumplir en un futuro no lejano, dejando en claro que la modernización es una de las prioridades de su gobierno.

→Nos condicionan desde que nacemos

Desde el día en que nacemos, a las mujeres y los varones nos tratan diferente. A nosotras nos dicen que está mal ser francas y expresarnos o decir lo que pensamos, y mostrarnos más poderosas que los hombres. Y así vamos internalizando mensajes negativos en nuestra vida. En definitiva, el mensaje imperante desde el primer día es que demos un paso atrás en vez de uno hacia adelante.  Esto no implica ignorar los obstáculos reales que enfrentamos las mujeres en el mundo profesional, desde la discriminación sexual hasta nuestra falta de flexibilidad; creo firmemente que, gracias a nuestra capacidad para derribar las barreras internas que nos frenan, podremos avanzar hacia delante.

→Vivamos nuestra profesión en el presente

Desde muy chiquitas, las mujeres recibimos el mensaje de que en el futuro vamos a tener que elegir entre nuestra carrera profesional o ser una buena madre y esposa. Un mensaje absoluto de polaridades. Algunos años atrás, una chica que trabajaba en Facebook me preguntó cuál era mi secreto para conciliar trabajo y vida familiar. Le pregunté si ella y su pareja estaban considerando tener un hijo y me contestó que, en realidad, todavía no tenía pareja. Me llamó la atención su preocupación anticipada. Al investigar, encontré una encuesta de la Universidad de Princeton de 2006 que señalaba que el 62% de las jóvenes se preocupa por cómo va a organizar su vida familiar con el trabajo, mientras que los varones que lo prevén son solo un 33%. De estos varones, el 46% piensa que las mujeres, a la hora de elegir, van a dejar atrás sus carreras profesionales. Lamentablemente, estas estimaciones llevan a hechos más que predecibles: entre las mujeres que se toman un tiempo para la maternidad, solo un 40% retoma la vida laboral.

→¿Cuándo dejar el trabajo?

Hay muchas razones importantes para dejar la vida laboral, y no se puede juzgar a nadie porque las decisiones son estrictamente personales. Mi opinión es que el momento para dar un paso hacia atrás es cuando nace nuestro hijo o cuando necesitamos un descanso, no antes. Y menos, cuando todavía faltan muchos años para convertirnos en  madres. Para aquellas que tenemos la posibilidad de elegir, tampoco nos es fácil dejar a nuestros hijos en casa. Aquellas que hayan tomado esa decisión, incluso yo misma, sabe que es desgarrador. Solo un trabajo estimulante y bien recompensado nos va a hacer sentir que vale la pena el esfuerzo.

→Lidiar con los prejuicios: un caso real

Cuando un hombre es exitoso, es querido por varones y mujeres. Cuando una mujer es exitosa, la gente de ambos sexos siente algo negativo: “Algo malo habrá hecho para estar donde está”. Esta es otra de las grandes razones por las cuales las mujeres damos un paso atrás. Cuando una mujer hace su trabajo con compromiso y seriedad, tanto mujeres como varones pueden decir: “Está logrando muchas cosas, pero es una mujer difícil” o “En mujeres como ella no se puede confiar”. Esas son cosas que me dijeron a mí y a las ejecutivas senior que conozco en varias oportunidades.

→Hecho es mejor que perfecto

Uno de mis afiches favoritos en mi oficina de Facebook dice en letras muy grandes y rojas: “Hecho es mejor que perfecto”. Todos los días trato de seguir este lema y en el camino dejo ir los objetivos imposibles. Mis primeros seis meses en Facebook fueron difíciles. Muchos de mis colegas seguían el liderazgo de Mark Zuckerberg (el creador de la compañía) y trabajaban hasta altas horas de la noche. Yo tenía miedo de que, por irme más temprano, me bajaran el pulgar. Me perdí infinitas comidas con mis hijos hasta que tuve que ceder porque, si no lo hacía, no iba a poder continuar con mi trabajo. Hasta que empecé a obligarme a salir de la oficina a las cinco y media de la tarde. La parte competitiva que hay en mí gritaba por quedarme, pero salvo que tuviera una reunión muy importante, me iba a casa con mi familia. Una vez que lo hice, aprendí que era posible.

→Las mujeres podemos llorar en el trabajo

Las mujeres no deberíamos tener miedo a mostrar nuestras emociones en el trabajo. Es hora de que las empleadas sean honestas con su femineidad y dejen de querer ascender con un comportamiento parecido al de sus colegas varones. Al ser honesta con mis miedos, temores y sentimientos en general, pude manejar mejor mi trabajo.

→¿Tenerlo todo?

Ser una madre trabajadora significa vivir haciendo concesiones y sacrificios todos los días. Para la mayoría de las personas, esos sacrificios no son una elección, sino una necesidad. En 2009 las parejas casadas norteamericanas con ingresos medios trabajaban un promedio de ocho horas más por semana que en 1979. Así como las expectativas de trabajo han aumentado de manera significativa, las expectativas sobre el tiempo que debemos pasar con nuestros hijos también lo ha hecho. Una madre que trabaja hoy en día pasa la misma cantidad de tiempo con sus hijos que una que no trabajaba en 1975.

→Las mujeres tenemos que dar pasos hacia adelante

El gran trabajo que hicieron las generaciones anteriores fue mostrarnos que la igualdad está al alcance de nuestra mano. Podemos elegir achicar la brecha del liderazgo hoy mismo. Cada éxito individual puede hacer que el éxito esté más cerca para la próxima mujer. Si lo intentamos ahora, esta próxima ola puede ser la última ola. En el futuro no habrá mujeres líderes. Solo habrá líderes.

ETIQUETAS davos facebook macri mauricio sandberg sheryl

¿Te gustaría recibir notas como esta en tu e-mail?

Suscribite aquí y te las enviaremos a tu casilla todos los meses

Whoops, you're not connected to Mailchimp. You need to enter a valid Mailchimp API key.

Comentarios ()