Sophia - Despliega el Alma

Blog: Desde Miami

4 julio, 2014

Lo bello no termina jamás

Mi querido abuelo Pepi, un italiano con todas las letras, siempre nos decía: “Ill bello non finisce mai…" Lo bello no termina jamás. Hoy quiero que invitarte a descubrir juntas, algunas imágenes tomadas por la lente de mi mamá que, a mi parecer, honran la belleza de esta ciudad. Hace siete años que vivo acá; como a todo, uno se acostumbra. Perdemos esa frescura del turista, que va más lento y observa todo con el asombro de la primera vez. Como decía el escritor Bill Bryson: “De la manera que yo lo veo, la recompensa y el lujo más grande de viajar es, cada día, poder experimentar cosas como si fuera la primera vez, estar en una posición en la que casi nada nos es tan familiar como para darlo por sentado”. ¿Podemos intentar tener ojos de viajante aunque estemos inmersos en nuestra rutina?   Las primeras horas del día, en donde reina el silencio en la playa de Miami Beach. Pensar que está presente todos los días… Otro amanecer en Miami Beach, todo listo para que vengan los turistas y locales a disfrutar del día.   Cuando vienen amigos o familiares de visita noto que se sorprenden por cosas que yo ya no veo. Increíble. Me gusta salir a caminar con ellos para ver qué es lo que perciben; aquello que hoy para mí es parte de mi rutina y, por ende, paso por alto. ¿Cómo podemos hacer para acordarnos de admirar las cosas mientras las tenemos cerca y no solamente cuando las extrañamos? Tengo el regalo de vivir en un departamento frente al mar. Ese mar entra por todas las ventanas y está presente cada día….pero no lo percibo siempre. A veces cuando freno a la noche, con la casa en silencio, me gusta apagar todas las luces y dejar entrar la luz de la noche. Al ir más despacio, sí empiezo a ver el mar; aunque está oscuro, siento su presencia. Las tormentas son poderosas. Se arma una cortina de agua que avanza sobre el mar hasta que se mete en el balcón. De junio a octubre es la época de huracanes y tormentas tropicales, donde la fuerza de la naturaleza se hace presente con toda su inmensidad.   La vista del puerto de Miami, cerca de donde vivo, previo a una gran tormenta.   Todo depende de los ojos con los que miremos la realidad, ¿no es así?  Hace tiempo hice un curso acá con un coach argentino, Martín Shaw, que me gustó mucho. Al comienzo del curso nos mostraba una imagen de un hombre con una paloma y un sweater en un jardín. Nos preguntó que observábamos. Las repuestas eran tan diversas como la cantidad de participantes. Algunos veían que el hombre estaba en paz, otros que tenía frío, que era mayor, soltero, otros que estaba triste y solitario, etc.¿Quién tenía la verdad? No lo sabemos, sólo entendimos que todas eran perspectivas distintas de una misma imagen. Por este puente paso varias veces por semana. Pudimos sacarle una foto desde el agua a la noche. El mismo puente, pero desde una mirada distinta, no es el mismo puente. ¿Crees que adoptar una perspectiva distinta de algo o alguien que ya conocemos puede renovar nuestra mirada sobre eso mismo, mostrándonos que cuando miramos bien, la belleza no termina más?     Uno de los puentes que conecta con Miami Beach, visto desde el agua. Otro ejemplo de lo que pudimos apreciar tomando una perspectiva distinta.
Este velero, visto desde los jardines del museo Viscaya en la zona de Bay Heights.   ¿Notaron que cuanto más despacio vamos más detalles vemos? En auto se ven determinadas cosas, andando en bici se ven otras totalmente distintas. Si salimos a correr también encontramos más detalles que andando en bici y cuando caminamos, es cuando se ve todo como si fuera con una lupa. Intento acordarme de tener una mirada más lenta, casi fotográfica, de mi realidad en donde aprecio el amor y la belleza que siempre estan ahí disponibles. Muchas veces me olvido, especialmente en esos días más difíciles. ¿Te animás a tener una mirada más lenta?   Les comparto lo que encontre cuando salimos a andar en bici en el barrio de Coral Gables:
pavos reales sueltos en el medio de la calle y los increibles banyan trees que abundan acá.
Miren lo que es la belleza de esos troncos.   Para despedirme les dejo una imagen de este increíble mural que me sirve de recordatorio de que todo depende de la mirada con que veamos las cosas. Está en la parte sur del nuevo barrio Wynwood. Es de los “street artists” alemanes Herakut y dice: "Todo puede ser hermoso cuando lo miras con amor" (Anything can be beautiful when you look at it with love). Fue pintado en el 2012 en Art Basel, una gran feria de arte que se hace todos los años en Miami. Es el octavo mural de estos artistas en relacion a su proyecto llamado storybook project. Mirada de turista, fotográfica,  desde otra perspectiva, mirar todo yendo más despacio, mirada de amor: esas miradas que nos recuerdan que lo bello no termina jamás.    

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