Sophia - Despliega el Alma

Blog: Desde Nueva York

8 marzo, 2013

El medioevo, a pasos de Manhattan

  El domingo pasado, después de un clásico brunch en un restaurant del Upper West Side, fuimos a conocer los Cloisters (que en inglés significa "claustro"). Mucha gente me había hablado de este “museo diferente” y la verdad es que quedamos todos sorprendidos -y fascinados- con lo que encontramos.  Aunque parezca mentira, en el noroeste de la isla de Manhattan, en una loma a orillas del Hudson, hay un monasterio medieval. En realidad, es un museo dedicado al arte medieval (que pertenece al Metropolitan Museum) pero que fue construido con partes de auténticos monasterios medievales europeos para recrear lo que eran estos edificios en la Antigüedad. Es un rincón inesperado,  en medio de esta ciudad moderna, que transporta al pasado.   Un poco de historia   Fue gracias a John Rockefeller Jr. que los Cloisters llegaron a ser lo que son hoy. Este gran empresario, coleccionista y filántropo fue quien hizo posible este proyecto tan increíble. Todo empezó en 1925, cuando Rockefeller le donó al Metropolitan Museum varias hectáreas de tierra a orillas del Hudson, que hoy son el Fort Tryon Park, para la construcción de un museo que albergara la colección de arte medieval del escultor y coleccionista americano George Barnard (que Rockefeller había comprado y donado al Metropolitan Museum previamente). Y como si esto fuera poco, Rockefeller además donó 700 hectáreas de tierra en New Jersey, en la otra orilla del Hudson, para que nada arruinara la vista desde el museo. ¿No les parece increíble la visión de Rockefeller de crear este museo único y, además, cuidar sus alrededores para que todo se mantenga intacto? En 1930, Rockefeller le encargó al arquitecto Charles Collens la construcción del monasterio/museo que incluyó partes originales de distintos edificios medievales franceses. Todas estas partes: columnas, puertas, arcadas, piedras, fueron desmontadas y llevadas en barco a Nueva York especialmente para la construcción de los Cloisters. Rockefeller, como Carnegie y otros magnates americanos del siglo XX, dedicaron gran parte de su fortuna a la filantropía. Fue asi como se fundaron universidades, teatros y museos (como los Cloisters) tan importantes para la cultura y la educación de Estados Unidos.
La colección
En el museo se exhiben alrededor de 1.200 objetos y obras de arte de la Edad Media (siglos XII al XV).  Las salas del museo van desde la época romana hasta el período gótico, así que se puede ver de forma clara la evolución del arte en estos tiempo. La colección incluye vitrales, esculturas de piedra y marfil, joyas, tapices, manuscritos y hasta muebles de la época. Una de las obras más destacadas del museo es la serie de tapices de “La caza del unicornio”. Se  trata de una secuencia de tapices de origen holandés realizados entre 1495 y 1505, que muestran con muchísimo detalle la historia mítica de un grupo de nobles y cazadores que persiguen a un unicornio para cazarlo. Estas fueron algunas de las obras que más me gustaron:  

Jardines medievales   Ahora que es invierno no pudimos disfrutarlos pero dicen (y habrá que volver para comprobarlo) que los jardines de los Cloisters fueron diseñados para representar, con la máxima precisión posible, los jardines de los monasterios medievales. Basados en datos e información de tratados medievales y poesías, registros de jardín, herbolarios y obras de arte medievales como tapices, vitrales y esculturas, se recrearon los jardines tal como eran en aquella época. En primavera florecen mas de 250 especies de plantas que supieron cultivarse en la Edad Media, incluyendo plantas medicinales, otras que se consideraban “mágicas” (como la mandrágora y la datura), y plantas cuyas flores eran usadas por los tejedores medievales para fabricar las tinturas para los tapices. Es mas, muchas de las plantas representadas en los tapices del Unicornio pueden verse plantadas en los jardines.     Tips para visitar los Cloisters:   Cómo llegar: Los Cloisters quedan al noroeste de Manhattan. Por eso nuestro plan de almorzar en el Upper West Side y después ir al museo fue perfecto. Desde el Upper West se llega fácilmente tomándose la línea de subte A hasta la estación de la calle 190 o el colectivo M4 (que va por Broadway) hasta la puerta del museo. Si están dispuestos a caminar un poquito también se puede ir en la línea de subte 1 hasta la estación de la calle 191 y desde ahí caminar unos 15 minutos por el parque Fort Tyron.   Horario de visitas: De marzo a octubre el museo abre de martes a domingos de 9:30 a 17:15. De noviembre a febrero el horario cambia de 9:30 a 16:45. Los lunes el museo está cerrado. Hay un costo de entrada “sugerido” de $ 25 para los adultos y $ 12 para los estudiantes, pero uno puede elegir el monto de donación que quiera pagar. Los menores de 12 años entran gratis.     ¿Qué les parecieron los Cloisters?¿Ya los conocen o les gustaría visitarlos algún día?

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