Sophia - Despliega el Alma

Blog: La trama de los días

9 enero, 2017

Con un discurso contundente en los Globos de Oro, Meryl Streep lo hizo de nuevo

Ayer por la noche se llevó a cabo la ceremonia de los Premios Globos de Oro 2017. Con el coraje que la caracteriza, la actriz de La Dama de Hierro habló de la empatía y de la responsabilidad de los artistas y hasta se animó a criticar al presidente electo de los Estados Unidos por su actitud ante los extranjeros.

“Tengan algo para decir. Tengan algo para decir. Tengan algo para decir”.
Leila Guerriero

“Me haces sentir que lo que tengo, mi cuerpo, mi rostro, mi edad, es suficiente”. Así presentaba la actriz Viola Davis (Historias cruzadas; Comer, rezar , amar) el Premio Cecil B. DeMille, en la última edición de los Globos de Oro.

En esta ocasión, el galardón que celebra la trayectoria cinematográfica, fue otorgado a la inigualable artista Meryl Streep.
Escribir su nombre conmueve: con una trayectoria incomparable, esta maravillosa actriz ha logrado marcar un antes y un después en el arte de la interpretación.

Su presencia y su talento a la hora de pararse frente a cámaras convirtieron a Meryl Streep en el ícono de Hollywood que es hoy, tras haber interpretado de manera magistral papeles como el de Margaret Thachter, en La Dama de Hierro (2011), o el de Miranda Priestly, en El diablo viste a la moda (2006). Pero su coraje ante los micrófonos, no ya cuando está interpretando un personaje de ficción sino su propio sentir sobre el oficio del artista o sobre la situación de las mujeres en el mundo, por caso, conmueven de igual manera que sus actuaciones. Y en la última entrega de los Globos de Oro, su fuerza, su valentía y su sensbilidad movilizaron nuevamente al público: esta vez, en un discurso corto pero contundente, se refirió -sin mencionarlo- nada menos que al presidente electo de los Estados Unidos, Donald Trump, y criticó duramente su postura frente a los inmigrantes y la humillación que, tras burlarse de él, le causó en público a un periodista discapacitado.

“Hollywood está lleno de extranjeros y foráneos, y si nos quieren echar a todos se van a quedar sin nada que ver más que futbol y artes marciales mixtas que NO son las artes… Me dieron tres segundos para decir esto… El único trabajo de un actor es entrar en la vida de personas que son diferentes a nosotros y dejarte sentir lo que eso se siente”, dijo Streep, luego de enunciar nombres de colegas talentosos de diversos orígenes.

Su principal llamado fue a despertar la atención sobre el poder ejemplificador y multiplicador que tienen las figuras poderosas como Trump y, por ende, su enorme responsabilidad: “ése instinto de humillar, cuando está modelado por alguien en la plataforma pública, por alguien poderoso, se filtra dentro de la vida de todo mundo, porque como que da permiso para que otra gente haga lo mismo”, opinó.

“Si sientes que quieres expresarte, que quieres cantar, pintar, actuar o hacer una película, hazlo, hazlo… Necesitamos más de eso, porque ese es el alimento de nuestra cultura”.
—Meryl Streep

“Tenemos que recordarnos el privilegio y la responsabilidad de la empatía activa” —dijo Meryl, casi al final de su discurso, refiriéndose a la labor de los actores. Y esto me devuelve a la cita del texto Arbitraria, de Leila Guerriero, en donde la periodista argentina insiste, como en un mantra: “Tengan algo para decir”.  

Tener algo para decir hace que ineludiblemente nos encontremos en otros. Tener algo para decir hace que las distancias se vuelvan relativas. Tener algo para decir hace que la empatía se vuelva casi tangible, como una mano que se extiende para que podamos volver a levantarnos. Tener algo para decir hace que sintamos  que no estamos solos.

*

En el film La Intérprete (2005), el personaje de Nicole Kidman hace referencia a un término ficcional que se ha quedado conmigo: Kepéla, es decir, estar parados en lados opuestos del río.

Sigamos trazando puentes, como Leila, como Meryl, como todos aquellos que han encontrado la forma de llegar al otro a través de su profesión y/o  de sus grandes pasiones. Que este año, y los años por venir, estén colmados de unión y colaboración, de responsabilidad y empatía, de diálogo; de tejer(nos) en red.

Recordemos el inmenso valor de las palabras para unir, para sanar, para cruzar el río. Recordemos la efectividad de las palabras para estar presentes, y para ser protagonistas del papel más significativo: ser humanos.

A continuación, el magnífico discurso de Meryl Streep en la ceremonia de anoche (pueden activar los subtítulos al lado de la rueda de configuración), y un video-tributo que hace un repaso por su carrera.

¿Cuál es su actuación preferida de Meryl Streep?
¿Qué opinan de su discurso?

*

Les deseo un excelente comienzo de año y de semana,
Sol.

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