Sophia - Despliega el Alma

Blog: La bitácora de Maite

10 julio, 2015

¿A dónde van los cisnes en invierno?

Por momento dueños del maravilloso paisaje de Hamburgo, con el frío desaparecen a la espera de días más cálidos. Para saber hacia dónde van, Maite salió a buscar la respuesta...

Cisne

Con la llegada de los meses más cálidos, hay una particularidad que hace al paisaje de la ciudad: los cisnes. Aves que, muchas veces, parecen ser los dueños de la ciudad. Altivos, no solo se pasean por las aguas, también caminan por los bordes de los canales y en el centro de la ciudad suben al asfalto cuando la gente les ofrece comida, con mucho cuidado eso sí, porque tienen fama de morder fuerte y es mejor que no se enojen.

1 de 6 Cisnes en un canal del lago Alster en el centro de la ciudad frente a la casa de gobierno.
2 de 6 Cisnes en un canal del lago Alster en el centro de la ciudad frente a la casa de gobierno.
3 de 6 Cisnes en un canal del lago Alster en el centro de la ciudad frente a la casa de gobierno.
4 de 6 Cisnes en un canal del lago Alster en e centro de la ciudad frente a la casa de gobierno.
5 de 6 Cisnes en un canal del lago Alster en el centro de la ciudad frente a la casa de gobierno.
6 de 6 Cisnes en un canal del lago Alster en el centro de la ciudad frente a la casa de gobierno.

Ya me preguntaba yo dónde estaban los cisnes en invierno, cuando el lago estaba casi congelado. Y sin buscar mucho la respuesta me topé con una curiosa explicación: como el agua del lago suele congelarse en invierno, estas aves desaparecen de nuestra vista en noviembre de cada año cuando el “cisne-padre” los transporta en barcas para llevarlos a temperaturas tibias, donde bombas térmicas no permiten que el agua se congele, generando un micro-clima propicio para sobrevivir al frío. Llamarlo “cisne-padre” no es un invento para que resulten graciosas estas líneas, sino que es la traducción literal Schwanenvater nombre del oficio de quien se encarga de transportar a dichas aves en barcas azules, para cuidar de ellas durante la temporada invernal.

Cisnes

Lo curioso es que esta práctica es consecuencia de una leyenda oral, que cuenta que debe haber al menos 13 cisnes en el lago Alster para que Hamburgo siga siendo una ciudad libre (actualmente es un estado federado dentro de Alemania que cuenta con su propio parlamento y decretos).

De esta manera los cisnes son, junto con el escudo de la ciudad, un fuerte de puertas cerradas como símbolo de su autonomía. Pero, aún más curioso, es que de esta leyenda se desprende una ley que data de 1918 que prohíbe y sanciona como delito grave dañar físicamente a un cisne, o incluso agredirlo verbalmente. Por lo tanto, si un cisne se acerca, habrá que dirigirse a este amablemente para no correr riesgo de ser multado por el estado federado de Hamburgo…

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