¿Por qué procrastinamos lo que nos hace bien? - Sophia Online

Membresía digital

Círculo Sophia

Sophia Online

Emprendedoras

¿Por qué procrastinamos lo que nos hace bien?

A la hora de encarar nuestros proyectos, muchas veces posponemos la puesta en marcha, distrayéndonos con otras cosas. ¿Cómo salir de la procrastinación? 

Por Fabiana Jafif

«No dejes para mañana lo que podés hacer hoy», dice el dicho. Sin embargo, parece que los seres humanos hacemos lo contrario de lo que debemos o queremos hacer. Esa tendencia a dejar las cosas para después, creyendo que seremos más productivos, que tendremos más tiempo o que obtendremos mejores resultados, sólo genera estrés, ansiedad, baja productividad e impacta negativamente en nuestra salud mental. 

Esas frases comunes como «mañana empiezo», «más adelante lo hago», «lo dejo para después» tienen un nombre: procrastinación. ¿Te suena familiar?

¿Qué es la procrastinación?

La procrastinación es el acto de retrasar o posponer tareas que deben realizarse, optando en su lugar por actividades menos importantes o más placenteras. Aunque todos procrastinamos ocasionalmente, la procrastinación crónica puede convertirse en un problema que afecta nuestra capacidad para cumplir con nuestras responsabilidades y alcanzar nuestras metas.

Al leer esta definición, puede que te propongas dejar de decir «mañana lo hago» y empezar a cumplir con lo que te prometiste. Sin embargo, como muchas veces nos prometemos comenzar el gimnasio, tomar «esa» clase o hacer el trámite que tanto necesitamos, encontramos algo “más interesante” que acapara nuestra atención.

Hace algunos años me propuse difundir la importancia de ser más conscientes del tiempo que tenemos, cómo lo utilizamos y cómo el hábito de postergar puede hacer que perdamos oportunidades valiosas. Mi objetivo es ayudar a las personas a entender la relevancia de gestionar eficazmente su tiempo para aprovechar al máximo cada momento. (En mi nota Resignificar los momentos difíciles, una guía hacia nuevos caminos podés conocer un poco porqué llegué a esto).

Por eso, acá te dejo las causas de la procrastinación que te ayudarán a ser más consciente cuando pienses en decir «lo dejo para después».

  1. Falta de motivación: Sin una motivación clara o un propósito definido, es fácil postergar las actividades.
  2. Miedo al fracaso: El temor a no cumplir con las expectativas puede paralizarnos y evitar que empecemos una tarea.
  3. Perfeccionismo: Las personas perfeccionistas casi siempre posponen el inicio de una tarea porque temen no poder completarla perfectamente.
  4. Distracciones digitales: En la era de las redes sociales y la información constante, las distracciones están siempre a un clic de distancia.
  5. Gestión del tiempo: La falta de habilidades para gestionar el tiempo y planificar adecuadamente puede conducir a la procrastinación.

Es normal que tendamos a alejarnos de aquello que no nos interesa, no nos divierte o no nos beneficia. Pero, ¿por qué también solemos postergar aquello que nos hace bien y nos genera bienestar? ¿Qué podemos hacer para cambiar ese sentimiento de «no lo voy a hacer», «me siento culpable», «no lo merezco» o cualquier otra excusa que nos lleva a decir «otro día»?

Para cambiar este patrón y pasar de «otro día» a «lo voy a hacer», podemos:

  1. Identificar y enfrentar miedos: Reconocer los temores que nos frenan, como el miedo al fracaso o al juicio, y trabajar en enfrentarlos.
  2. Establecer metas claras y realistas: Definir objetivos alcanzables que nos motiven y nos den una dirección clara.
  3. Crear hábitos positivos: Implementar rutinas diarias que incluyan actividades que nos hacen bien, para que se conviertan en parte de nuestra vida cotidiana.
  4. Practicar la autocompasión: Ser amables con nosotros mismos, aceptar que no somos perfectos y que es normal tener días difíciles.
  5. Eliminar distracciones: Minimizar las distracciones digitales y del entorno para mantenernos enfocados en nuestras tareas y objetivos.
  6. Buscar apoyo: Contar con el apoyo de amigos, familiares o profesionales puede ayudarnos a mantenernos motivados y responsables de nuestras acciones.
  7. Usar agenda: A mis mentoreadas, siempre les digo: “Incorporá el uso de la agenda, y visibilizá el lugar que le estás dando a eso que te hace bien”.

Procrastinar lo que nos hace bien es un hábito que podemos cambiar. Al ser conscientes de las razones detrás de nuestra procrastinación y al implementar estrategias efectivas, podemos empezar a priorizar lo que realmente importa. No permitas que el miedo, la falta de motivación o las distracciones te impidan alcanzar tu bienestar. Sabé que, como dicen por ahí, “no hay nada más agotador que la tarea que nunca comenzás”. ¡Así que empezá! Es como querer subir una escalera: si nunca das el primer paso, siempre vas a tener un pie en el aire, sin avanzar ni retroceder. Es momento de tomar acción y dar ese primer paso, por pequeño que sea, para comenzar a subir y alcanzar tus objetivos. Cada escalón representa un logro, y solo moviéndote hacia adelante podés ganarle a la procrastinación.

Identificá una tarea o actividad que estuviste posponiendo y ponela en tu agenda.

Compartí tus experiencias y estrategias en los comentarios. ¿Qué te ayudó a superar la procrastinación? ¿Qué consejos les darías a otros que están luchando contra este hábito? Como digo siempre: no te dejes para después.

COMENTARIOS

FRASE DEL DÍA

"La alquimia nos da la revelación resplandeciente de la divinidad de la vida en la reunión de cuerpo, alma y espíritu".

Anne Baring