Sophia - Despliega el Alma

Desarrollo Personal

29 noviembre, 2023

¿Podemos hacer que la buena fortuna se manifieste en nuestra vida?

En Mazal (Urano), su último libro, el escritor catalán Francesc Miralles repasa las enseñanzas de la sabiduría ancestral para responder a esa pregunta afirmativamente y ayudarnos a iluminar la estrella interior que guía nuestro destino.


Por María Eugenia Sidoti

Un hombre joven, profesional, se encuentra de pronto con la certeza de que su vida carece de sentido. Y no solo eso, sino que además pareciera que le ha tocado atravesar una mala racha, donde una suerte esquiva lo enfrenta a la necesidad de pedir ayuda y de vencer sus propios reparos a la hora aceptarla. A partir de ahí, el personaje debe dejar de lado los mandatos, los miedos y los prejuicios, para entregarse a la noble tarea de reconocerse, comprenderse y aceptarse amorosamente, y así dejar atrás a su antiguo yo para nacer a una nueva vida.

En Mazal (Urano), el nuevo libro del escritor catalán Francesc Miralles, la ficción se deja atravesar por una realidad de muchos: la sensación de que nada está saliendo como lo imaginábamos y que todo nos cuesta el doble que a las demás personas. Pero ¿puede realmente la mala suerte adueñarse del camino de un ser humano? La pregunta ronda los pensamientos de aquellos que aún no han descubierto la gran verdad de la existencia: la obligación que todos tenemos de hacernos cargo de quienes somos y de lo que queremos conectando con algo mayor y sin echar las culpas afuera. 

Según explica Francesc, decidió este libro para revelar por qué algunas personas son capaces de lograr aquello que se proponen, mientras que muchas otras malogran sus oportunidades y, como describe, “viven por debajo de lo que se merecen”. “Puedo hablar de esto con autoridad porque he estado en ambos lados”, cuenta el escritor y señala que basó su trabajo (donde cuenta la historia de Saúl, el protagonista, haciéndolo vivir algunas de sus propias experiencias) a través de lecturas que, dice, a él mismo le resultaron providenciales; especialmente aquellas que conoció gracias a una mujer estudiosa de la sabiduría judía. 

Eso le llevó a querer plasmar esas enseñanzas ancestrales en el día a día de las personas, para ayudarlas a autoconocerse y a desarrollar todo su potencial. El resultado es un texto que se lee con agilidad y que, entre página y página, ofrece un mapa completo sobre ese hermoso misterio que es la vida. En esta charla con su autor, nos comparte algunas de las claves que podemos encontrar en él. 

El autor catalán Francesc Miralles. Foto: Montse Campins.

—¿Qué te llevó a elegir contar este relato para compartir tus herramientas de reflexión y acción con otras personas?

—Lo que me llevó a este relato con perlas de sabiduría fue la pregunta: ¿por qué hay personas que tienen éxito con facilidad, mientras que otras parecen estar encalladas en el fracaso, siendo tanto o más talentosas? ¿Qué actitudes y hábitos, muchos de ellos inconscientes, ayudan a qué las cosas salgan bien?

—¿Cómo fue el camino que te condujo a interrogar sobre eso y por qué siempre es valioso ahondar en esa pregunta? 

—Desde que me inicié en el camino del desarrollo personal, hace veinticinco años, he estado interesado en estas cuestiones. Para llegar al secreto de Mazal, fue muy importante el encuentro fortuito que tuve con una gran conocedora de las lenguas semíticas. Ella me dio las claves ancestrales de la buena fortuna que estructuran el libro.

—¿Qué te gustaría decirles a aquellos que, como Saúl, el protagonista de tu libro, se encuentran en un momento de grandes dolores y carencias, y no alcanzan a ver más allá de las limitaciones?

—Que no culpen a los demás ni a la suerte. La solución para cambiar los resultados que están recogiendo se halla dentro de ellos mismos. Han de descubrir qué están haciendo en piloto automático que les perjudica. Como decía Carl Gustav Jung: «Hasta que no hagas consciente lo inconsciente, este último seguirá dirigiendo tu vida y tú lo llamarás destino». 

—¿Qué aprendizajes propios te interesa que lleguen a la gente?

—Son muchos los aprendizajes que Saúl va encontrando en su camino. Si queremos empezar por uno de básico, diría que se trata de observar aquello con lo que nos autoboicoteamos, así como tomar nota de aquello que funciona en las personas de éxito e incorporarlo a nuestra vida.

—¿Cuál crees que es actualmente el mayor desafío que atravesamos y qué es lo que más esperanza te da del proceso de convertirnos en quienes hemos venido a ser? 

—Considero que el gran reto que tiene la humanidad, en este momento histórico, es el de recuperar la amabilidad, a gran escala y a pequeña. Es necesario recuperar el espíritu pacifista de los hippies y aplicarlo de manera práctica a nuestra vida cotidiana. Solo así podremos salvar el mundo.

Algunos, apenas, de todos los aprendizajes que nos regala la palabra Mazal:

1. Deja de juzgar

El mal hábito de criticar y presuponer cosas nos hace llegar a conclusiones equivocadas. Al creer que sabemos lo que no sabemos, como cuando emitimos nuestra opinión sobre alguien, estrechamos nuestra visión del mundo y cerramos puertas a nuevas oportunidades.

2. Haz consciente lo inconsciente

Según Carl G. Jung, hasta que no hagas eso serás controlado por lo que tú no puedes controlar “y lo llamarás destino”. Preguntarnos por qué hacemos lo que hacemos, de dónde vienen nuestros deseos, por qué repetimos ciertas equivocaciones… equivale a encender la luz en una habitación en la que estabas a oscuras tropezando con los muebles. 

3. Si buscas a alguien a quien culpar, mírate en el espejo

Los filósofos estoicos ya advertían que solo podemos ocuparnos de lo que depende de nosotros. No puedes cambiar a nadie, pero puedes cambiarte a tí mismo. Cuando dejamos de poner como excusa a los enemigos y a las circunstancias adversas, entendemos que el trabajo empieza y acaba dentro de uno mismo. 

4. Ten una visión a largo plazo

Lo que se puede obtener de modo instantáneo pierde su valor con la misma rapidez. Los grandes planes precisan de cocción lenta, sin acelerar los tiempos ni precipitarnos. Para no morderte las uñas de impaciencia, simplemente disfruta el camino.

5. Confía

Eso también se aprende. Es fácil desconfiar ―de los demás y de uno mismo― pero practicar la virtud opuesta es lo que marca la diferencia. Solo quien aspire a algo mejor podrá encontrarlo. 

¿Te gustaría recibir notas como esta en tu e-mail?

Suscribite aquí y te las enviaremos a tu casilla todos los meses

No está conectado a MailChimp. Deberá introducir una clave válida de la API de MailChimp.

Comentarios ()

Más de Desarrollo Personal

Habitar la espera sin perder la calma

Cuando esperamos que ocurra algo en nuestra vida (recibir una noticia, un resultado, una oportunidad), a veces corremos el riesgo de desesperar. ¿Cuál es el bálsamo que nos ayudará a atravesar este proceso más sabiamente?

¿Cuándo dejamos de dibujar?

Lo hacemos desde antes de ser capaces de hablar como forma de comunicarnos o para elaborar experiencias. Pero un día, nuestra mano desiste y se olvida. ¿Se olvida? Aquí, la guía de expertos sobre qué podemos hacer o dejar de hacer los adultos para que las manos se sigan expresando.