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Sociedad

23 enero, 2019

París por la vida

Jóvenes de todo el mundo salieron a las calles para hacer oír la voz de los que no tienen voz. Y tanto en Estados Unidos como en Francia elogiaron la ola celeste que sigue creciendo en nuestro país. "¡El futuro es provida!", proclamaron.


En su mayoría jóvenes, 50 mil personas salieron a las calles de París para defender la vida. Fuente: enmarchepourlavie.fr

Mi vida es hermosa y tengo un corazón, como ustedes. Solo me sobra un cromosoma. La medicina y la ciencia deben ayudarnos, no despreciarnos. Les pido que siempre protejan a los más débiles“, dijo emocionado François, un chico con síndrome de Down, ante una multitud que lo aplaudía a rabiar bajo una lluvia helada en pleno invierno francés, en la tarde del 20 de enero.

Poco importó el frío: 50 mil personas salieron a las calles de París para manifestarse pacíficamente en la décimo tercera edición de la Marcha por la Vida.

En su mayoría jóvenes y con la consigna de invitar a una reflexión profunda y a la toma conciencia de los gobernantes de su país y de todo el mundo, los presentes se mostraron convencidos de que, pase lo que pase, no debe perderse jamás de vista lo que en verdad importa: el valor de la dignidad humana.

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La vida no ofrece ninguna garantía, pero el aborto no deja ninguna oportunidad”, decían algunas de las coloridas pancartas que acompañaron esta marcha que lleva trece años y tiene como finalidad visibilizar el impacto del aborto, una práctica que es legal en Francia (la despenalización se votó por primera vez en 1974) y que cada año termina con la vida de unos 220 mil niños.

¿Por qué motivo abortan las mujeres francesas? ‘Presión’ es la palabra que más veces resuena en las encuestas. Presión del compañero o marido: ‘Me dijo que eligiera entre el embarazo y él’. Presión del jefe en el trabajo, con miedo a perder su empleo. Presión de los padres. En todo este tiempo, lo que las mujeres acumularon fue sufrimiento“, escribió Ségolène Du Closel, responsable de Comunicación y Voluntariado en la Fundación Más Humanidad, invitada a reflexionar acerca de los 44 años que lleva adelante la experiencia en su país.

La ola celeste (y blanca) tuvo eco en Francia: “Resistencia al estilo Argentino”, podía leerse en las pancartas.

Tenemos la libertad de decir que el aborto es un drama y esa libertad asusta al gobierno. ¿Todavía estamos ciegos para ver cómo se ha banalizado el aborto?“, expresó Adélaïde Pouchol, portavoz del encuentro que tuvo lugar en París, al tiempo que destacó una necesidad urgente: velar por los derechos de los no nacidos y promover la objeción de conciencia de los médicos.

Muchos de los concurrentes decidieron participar de la marcha solidarizándose con lo que ocurre en nuestro país: los pañuelos celestes y las banderas argentinas flamearon por todas partes, elogiando lo que los franceses definieron como “el estilo de resistencia argentino“.

“Frente a las muchas situaciones en las que tenemos que lidiar con la cuestión del aborto, la conciencia es la capacidad que tenemos para evitar el camino de la ceguera o la indiferencia. La conciencia está ahí para recordarnos que reprimir una vida nunca es la solución, incluso cuando su recepción sea difícil”.

Manifiesto de Marche Pour la Vie

Aquí y allá, miles de voces se hicieron oír en favor de la vida.

La ola celeste recorre el mundo

A su vez, la convocatoria tuvo lugar apenas dos días después de que miles de estadounidenses viajaran desde distintos puntos de ese país para participar de una masiva marcha en Washington, con el fin de convertirse en la voz de quienes no tienen voz.

De la marcha participó la doctora Kathi Aultman, miembro del Colegio Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos, quien justamente decidió dejar de hacer abortos cuando nació su propia hija. Las palabras finales del encuentro fueron de Alveda King, sobrina del famoso Martin Luther King Jr., quien dirigió la oración final.

En París, la marcha fue una verdadera fiesta para todos aquellos que creen en el valor de lo humano, ante todo. “El futuro es provida“, cantaban chicas y chicos en francés, mientras las luces se encendían en las calles parisinas y la tarde comenzaba a helar.

Al final de los discursos todos se fueron en silencio, esperanzados de saber que el movimiento global que encarnan ya no tiene vuelta atrás.


Mirá el video: “El aborto es una lucha de poder”


ETIQUETAS aborto abuso esperanza París provida vida

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