26 de mayo de 2026
Desde muy pequeña, Stella Zapata tuvo una certeza: tenía que estudiar, y mucho, para salir adelante. De forma muy temprana, tomó conciencia del nivel de vulnerabilidad que atravesaban ella y su familia en los precarios barrios populares de la ciudad neuquina de Zapala, comiendo “polenta con gorgojos de la caja PAN” (un programa social alimentario que lanzó en 1984 el expresidente Raúl Alfonsín). Pero en su hogar había amor y algo más: una identidad cultural poderosa. Stella se permitió imaginar un proyecto de vida diferente, sin perder esa conexión con sus raíces.
Aunque la comunidad mapuche de origen parecía lejana, Stella volvía cada verano cuando terminaba el año escolar al lugar donde vivían sus abuelas, donde podía conectar con la naturaleza y tejer poderosos lazos sociales. Su mamá, Teresa Mariñanco, trabajaba como empleada doméstica. De ese contacto cercano con “familias de profesionales”, Teresa supo lo importante que era la educación, y si bien ella apenas pudo ir a la escuela, le transmitió esta premisa como legado a sus hijos.
Hoy, a los 43 años, Stella debe algunos finales para recibirse de ingeniera agrónoma, es mamá de dos niños y presidente de Cla Nehuen Antu, una empresa que proyecta convertirse pronto en el primer parque solar en tierras de una comunidad indígena de América Latina. La iniciativa es el resultado de la colaboración entre Sustentar, Meliquina y la comunidad mapuche Millaqueo. Desde este rol, Stella integra pasado y futuro, modernidad y tradición.
La historia de Stella es la de una gran transformación, de mundos que se conectan y se integran para construir futuro. “A veces me preguntan por qué no tengo un nombre mapuche, y es que mi nombre, Stella Maris, me lo puso la patrona de mi mamá, que se llamaba así. Mi mamá estaba trabajando cama adentro cuando quedó embarazada. Era una cuestión cultural, te ponían el nombre de los patrones”, recuerda.
En la escuela primaria, a Stella le iba tan bien que fue abanderada y recibió una beca económica. Entonces empezó a soñar —¿por qué no?— con la universidad. Su lazo con el ámbito rural y su gusto por la matemática y la química la decidieron a estudiar Ingeniería Agrónoma en la Universidad del Comahue. “Con beca económica y de residencia, a 200 kilómetros de mi casa. Nunca había dormido lejos de mi familia. Me habían cuidado mucho. Valoro muchísimo ese cuidado que recibí: soy la nena mimada de la familia, aún hoy me ayudan con los chicos, me dan cariño de forma permanente”, cuenta en diálogo con Sophia.
Muy pronto, Stella empezó a trabajar además de estudiar. “Es que estaba cansada de vivir en modo subsistencia”, explica. Sus ojos brillan de entusiasmo cuando recuerda su incursión en la industria agrícola, la hidroponía, la frutihorticultura. Entre largas jornadas de trabajo y estudio, se puso de novia con un compañero de la facultad, que hoy es su marido y padre de sus dos hijos. Con el tiempo pudo emprender en Vergel Patagonia, una empresa que realiza revegetación con plantas nativas.

En esa dinámica de esfuerzo y trabajo se encontraba cuando Juan Dumas, de Meliquina, se acercó a la comunidad Millaqueo, en el paraje Los Alazanes, cerca de Zapala, para ofrecerles un marco de colaboración para crear una empresa en energías renovables. “La comunidad en ese momento estaba conformada por 42 familias dedicadas mayoritariamente a la cría trashumante de animales, una actividad cada vez más difícil con el contexto climático —explica Stella—. Ahí te das cuenta lo valioso del trabajo que la comunidad venía haciendo desde hacía tantos años de organizarse, conseguir la personería jurídica, luego gestionar hasta obtener los títulos de las tierras. Todo muy prolijo, cada paso decidido en asamblea. Nos dimos cuenta de que la gestión comunitaria era nuestro valor agregado”.
Así nació en 2023 Cla Nehuen Antu, un proyecto de parque solar basado en 42 hectáreas de una comunidad mapuche, que podrá generar 18 MW de energía renovable y que se espera esté operativo en 2027. Patricio Zapata, lonco (cacique) de la comunidad, fue el primer presidente de la empresa y su repentina muerte, hace un año, llevó a que la comunidad decidiera que su hija, Stella, ocupara ese rol.
La historia de Stella es un ejemplo de transformación y superación, pero también de integración. Porque, aunque sus capacidades la llevaron muy lejos, ella eligió reconectar con su comunidad, con sus raíces. “¿Qué es lo que pasa cuando te vas de una comunidad? Nunca estás satisfecha, no sé, algo te falta. ¿Sabés quién me dio el primer cachetazo? Fue en un examen al final, un profesor de extensión rural que me hizo una interpelación re fuerte. ‘¿Por qué vos, que tenés un montón de potencial, no estás haciendo algo por tu comunidad?’, me dijo. Algo muy adentro me decía que tenía que conectar, vincular, volver de alguna manera”.

Aunque todavía está en etapa de reunir inversiones para su desarrollo, el impacto de Cla Nehuen Antu en la comunidad mapuche ya se deja ver. “Nuestra vida ya cambió. Muchas veces me preguntan: ¿Qué nos motiva? Bueno, nos motiva la necesidad de estar lejos de esos ámbitos de vulnerabilidad. Dentro de la comunidad hubo muchos jóvenes que pasaron por situaciones de alcoholismo, suicidio, desarraigo. Hoy este proyecto nos muestra otro futuro. Muchos jóvenes ya están estudiando carreras técnicas, se están preparando para otros destinos”, contó Stella.
Hoy Stella espera que esta identidad mapuche se transmita, siga viva y dinámica, adopte también nuevas formas. Porque para ella, ser mujer y mapuche no representa ninguna contradicción con ser presidenta de una empresa y sentarse a hablar en mesas de negocios sobre inversiones y “equity”, “tasa de retorno”, “megavatios”. Lo hace con el carisma, la calidez y la inteligencia que cultiva desde niña. Lo pone en práctica en el ejemplo que busca transmitir a sus dos hijos, quienes dicen con orgullo “yo soy mapuche” aunque vivan en la ciudad. “Estamos construyendo eso, una nueva identidad dentro de la comunidad que pueda albergar mucho futuro”.

Cla Nehuen Antu
Significa las tres fuerzas del sol, y es la empresa conformada en sociedad por la comunidad mapuche Millaqueo, en Neuquén (que cede 42 hectáreas de tierras comunitarias), con Sustentar Energía y Meliquina. La iniciativa ya ha obtenido la licencia ambiental para aprovechar el recurso solar disponible y la proximidad con las líneas de transmisión en media tensión del Ente Provincial de Energía de Neuquén (EPEN), para despachar la energía que será generada. Además, ganaron una licitación de CAMMESA (Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico S.A) que les asegura su lugar en la red eléctrica. Actualmente, se encuentra en proceso de recibir inversiones para poder avanzar en el desarrollo. La misión de Cla Nehuen Antu se inserta en el marco de una visión de “transición energética justa”, es decir, el proceso de cambiar de combustibles fósiles a fuentes renovables (solar, eólica), reduciendo emisiones, asegurando que este cambio sea equitativo, inclusivo y no deje atrás a trabajadores ni comunidades vulnerables.
Podés ver acá la charla en TedXQuito de Stella Zapata y Juan Dumas, de Meliquina.
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Excelente. Si se quiere se pudes Éxitos a la ingeniera