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Sociedad

21 septiembre, 2022

Mujeres a la obra: tiempo de animarse a reparar y construir

Nos enseñan a tejer, a cocinar, a bordar, a dibujar, a cuidar niños o a ser peluqueras. Pero nada nos dicen sobre plomería, sobre electricidad o sobre cómo cambiar el piso de una casa. ¿Cómo desterrar el prejuicio de que la albañilería y la construcción son “cosas de hombres”?


Fotos: Pexels.

Por Victoria Llorente

Ella arma torres de colores. En la bañadera, en la cocina, en su dormitorio. Algunas son largas y altas. Otras, bien bajitas y de los mismos colores. Cuando dibuja solo se dedica a hacer una cosa: departamentos con muchas ventanas. “Para que entre mucha luz”, aclara siempre. A veces elige hacer casas de una planta, con tejas marrones en el techo y paredes de ladrillo. No sabe, todavía, que detrás de ese juego, de esa obra, hay toda una profesión que se está formando. No sabe, aún, que va a ser arquitecta.

En un estudio realizado en 2016 en los Estados Unidos, aunque casi la mitad de los graduados de las escuelas de arquitectura mostraron ser mujeres, solo el 18% de las personas arquitectas registradas como practicantes fueron de ese sexo. Un estudio de la FADU (Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo) también mostró un dato similar, dándole luz a otra situación: si bien la mayoría de los egresados son mujeres, no había —hasta 2019— titulares de cátedra que fueran de ese sexo. Y para seguir un poco más, con datos un poco duros, pero reveladores, de acuerdo con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la ONU Mujeres y la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en la última década se incorporaron al mercado laboral en América Latina y el Caribe 22,8 millones de mujeres. “Sin embargo, las labores relacionadas con el sector construcción siguen registrando más trabajadores hombres”, destaca la revista Construir sobre el papel de la mujer en la industria de la construcción.

Ir contra la corriente

Valery de Sosa tiene 35 años y fue la creadora (y administradora) del grupo de Facebook Albanileriacosademujeres, que nació el 25 de mayo de 2021. Hoy está estudiando para ser electricista matriculada y sobre el la creación del grupo, cuenta: “Fue por una necesidad personal. Estaba haciendo la habitación de mi hija y tenía dudas con respecto a un nivel de un contrapiso. Empecé a buscar en Internet algún grupo de mujeres que me la resolviera, pero no encontré ninguno. Lo único que había era un grupo oficial de albañiles varones y ni me molesté en hacer la consulta porque me imaginé que me iban a sacar volando”.

Mamá y albañil
Bernardita Siutti es la creadora de Mami albañil (@mami.albanil), una de las primeras cuentas de Instagram que revolucionó las redes con tutoriales sobre albañilería y construcción que hoy cuenta con más de 650 mil seguidores. ¿La seguís? Podés encontrar tutoriales de todo tipo que tengan que ver con la casa, además de una cuota importantísima de humor.

Así, entre duda y duda, a Valery se le ocurrió hacer una convocatoria en las redes donde preguntaba a quién le gustaría formar un grupo de “mujeres en obra”. De esa manera, dio el primer paso para que muchas personas que estaban haciendo lo mismo que ella se reunieran en un mismo lugar. “Aparecieron un montón de mujeres que querían formar parte. Y no tardaron en llegar los comentarios fuera de lugar de alguna persona que nos decía que la albañilería no era cosa de mujeres. De ahí nació el primer nombre del grupo: Cosas de mujeres y más”, cuenta esta mujer que además es madre de 3 hijos.

Sylvie Loitegui es arquitecta recibida en la Universidad de Buenos Aires, y si bien cuando leyó las estadísticas sobre el estudio de la FADU se sorprendió un poco, luego se dio cuenta de que muchas de sus amigas fueron dejando de ejercer la profesión cuando se transformaron en madres. “Lo que noto especialmente es que cuando tienen hijos chiquitos, bajan el ritmo de trabajo y la cantidad de obras, y si pueden estar más en sus casas, como pasa en muchas profesiones, lo hacen”, comenta y reconoce que lo mismo le pasa a ella.

Sofía Álvarez Fourcade, también arquitecta recibida en la Universidad de Buenos Aires, coincide con esta visión y agrega que, por lo general, las mujeres suelen volcarse a la parte de proyección y dirección de obra y no tanto en la ejecución, por el tiempo que demanda. “Nunca me sentí en desigualdad de condiciones con los hombres. Quizás porque yo estoy más involucrada en el proyecto, en la antesala de la obra en sí. Es cierto que cuando voy a la obra no se ven muchas mujeres y que el responsable suele ser un hombre, pero lo veo más como una cuestión de que estar en proyectos te permite tener los tiempos más divididos. Sé que si decidiera estar en la ejecución y le diera el tiempo necesario, me iría bien”, señala.

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¿Cosa de hombres?

Pero volvamos al cemento, a la obra en sí. Volvamos al terreno concreto que se crea después del diseño, después de la idea y de la proyección. Lo cierto es que en ese terreno hay pocas mujeres. Por no decir casi ninguna. “Yo creo que sería muy útil que en las facultades, por ejemplo, existieran talleres que enseñen un poco de cada rubro: iluminación, pintura, plomería… Para que cuando vayas a una obra, además de acompañar al especialista, seas capaz de saber si está bien hecho porque lo probaste, o porque vos misma lo hiciste antes”, opina Sofía.

Si bien no es dentro de una institución nacional educativa, desde la fundación Vamos a Zoomar, una iniciativa de la ONG Techo y Familia Bercomat, se ofrecen talleres de oficio para mujeres en distintas comunidades del país para favorecer su inserción laboral y colaboren, a su vez, en la construcción de espacios en los lugares donde viven. “En 2021 surgió la idea de apostar a la inserción laboral femenina en una industria que está absolutamente masculinizada y que, además, es uno de los principales motores de la economía”, cuenta la arquitecta Carolina Carvalho, coordinadora del programa Mujeres que construyen, de Vamos a Zoomar.

Manos a la obra

Gladys Páez tiene 43 años y vive en Laguna Soto, Corrientes, y hace unos meses formó parte de las primeras capacitaciones. “Nos vinieron a buscar porque sabían que teníamos armado un grupo de mujeres para diferentes actividades y nos ofrecieron hacer una capacitación en pintura”. Además de que pudo aplicar todo lo aprendido en las paredes de su casa, Gladys cuenta que lo más importante de este taller fue empezar a aprender para poder darle forma al polideportivo de su barrio. “La idea es hacer un espacio para que todas las familias de Laguna Soto puedan hacer deporte sin tener que viajar a otros pueblos”, destaca y concluye: “Nadie nos tiene que decir ‘esto es para mujer o para varón’. Lo importante es que uno tenga un oficio y que lo haga realmente con satisfacción. Eso es lo que les inculcamos a nuestros hijos: que no hay mejor oficio ni trabajo que lo recompense a uno que hacer lo que realmente le gusta. Tener una vocación es impagable”.

Mery vive en Puerto Tirol, Chaco, y trabaja desde hace diecisiete años en la docencia. En 2019, gracias al trabajo de mujeres de su pueblo, y acompañadas por Vamos a Zoomar con sus capacitaciones teóricas y prácticas, pudieron reacondicionar con sus propias manos un hospital antiguo para transformarlo en un espacio de encuentro y de formación general. “Otra propuesta que estamos desarrollando con las chicas es ponernos en contacto con varias empresas de construcción para ir haciendo pasantías con las que pasaron por el taller de pintura en obras, y de las que se van a sumar al de construcción en seco en octubre”, cuenta Mery.

¡Viva la diferencia!

A pesar de que los prejuicios aún existen, Valery de Sosa explica que su primera experiencia en obras no fue negativa. “Empecé trabajando en una empresa que era para mujeres en obra. Hacíamos mantenimiento de edificios y todas mis compañeras eran mujeres. Pero ese proyecto no prosperó: la empresa cerró y muchas se quedaron sin empleo. Entonces empecé a trabajar donde estoy hoy, en la Cooperativa Artigas de Hurlingham, donde soy la única mujer. Al principio, cuando llegué, mis compañeros me miraban y obviamente pusieron en juicio mi trabajo. Se preguntaban si yo iba a lograr levantar una bolsa de cemento o si iba a poder hacer tal o cual tarea… Es verdad que una bolsa de cemento pesa casi lo mismo que yo, pero me las ingenio y la llevo. Tenemos limitaciones físicas que son reales, porque no tenemos la misma altura ni la misma fuerza. Pero creo que tenemos el doble de ingenio y de creatividad, y solemos ser el doble de detallistas. Siento que el hombre tiene algunas falencias en ese aspecto, porque muchos prefieren hacer las cosas a las apuradas para irse rápido. A mí, en cambio, me gusta dejar toda la obra limpia y el trabajo organizado para el otro día, por ejemplo”, cuenta.

La arquitecta Álvarez Fourcade coincide con esta mirada, y dice que, si bien las mujeres tienen una desventaja física en algunas áreas de una obra, “no me parece que por eso se le cierren las puertas en el rubro de la construcción. De hecho, creo que muchas veces siendo mujer una consigue más cosas que un hombre en la obra, por la manera de pedirlo, por el cuidado en los detalles”.

Hacemos casas desde que somos chiquitas. Las pintamos, las diseñamos. Las armamos en arena y barro. Más tarde, en porcelana fría. ¿No será el momento de pensar en que ya es tiempo de que uno de los principales motores económicos de la sociedad empiece a confiar en que la fuerza física no es lo único necesario para construir un hogar con cimientos fuertes?

La primera en el mundo de la arquitectura
Zaha Hadid fue una arquitecta deconstructivista iraquí (aunque pasó la mayor parte de su vida en el Reino Unido), que pasará a la historia por ser la primera mujer en recibir el premio Pritzker de Arquitectura en 2004. Además, recibió el premio Mies van der Rohe y el Stirling, en 2010 y 2011. En 2012 fue nombrada por la reina de Inglaterra como Comendadora de la Orden del Imperio Británico, y en 2015 se convirtió en la primera mujer en recibir la Medalla de Oro del RIBA (el colegio de arquitectos británico). Para ver un poco más: www.youtube.com/watch?v=Di-eZlhHA-4

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