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30 marzo, 2010 | Por

Metas potentes, no prepotentes


Planificar debe ser un diálogo con la realidad sin imponerse a ella. Así, el éxito estará en el camino hacia los objetivos planeados y no sólo en los resultados.

Cuando llega marzo hay quienes se exigen demasiado a la hora de fijar metas y luego, a fin de año, se deprimen al ver que no llegaron a cumplir con sus expectativas. Otros prefieren dejarse llevar por el viento hasta que se dan cuenta de que son prisioneros de esa corriente que los maneja a su antojo. Marzo, el mes que marca el inicio del año “en serio”, brinda la oportunidad de reflexionar sobre cómo plantear metas y objetivos. Ese mismo proceso permite mirar el horizonte y ver cómo se desplegarán nuestros deseos en el camino que andaremos durante los próximos meses. Sabemos que nuestra relación con el futuro es una suerte de diálogo entre lo que el hombre propone y, como dice el refrán, lo que “Dios dispone”. Por eso, lo importante es proponer, no disponer. La idea es proponerle a la vida un juego y, en su desarrollo, ver hasta qué punto los deseos se concretan, quedan postergados o se modifican. Como regla, hay que estar abiertos a la aparición de alternativas mucho más ricas y benéficas que las que teníamos previstas. Esas situaciones surgen cuando sabemos sacar provecho del imprevisto y nos avivamos de que lo que Dios dispone puede ser una oportunidad de crecimiento y no un “palo en la rueda”. Planificar debe ser un diálogo con la realidad sin imponerse a ella. El éxito no será tanto lograr que el futuro se doblegue ante nuestras metas, sino gozar de los resultados de la propuesta, aun cuando no sean la réplica exacta de lo planeado en el inicio del camino.

Esto no significa dejar de ser firmes, ordenados, eficaces, enérgicos o comprometidos a la hora de llevar adelante nuestros planes. El desafío, en todo caso, consiste en no atar el alma a los resultados de nuestros proyectos, porque de esa manera entramos en un malsano juego de dominio de la realidad en el que la victoria es pírrica y la derrota es una caída al infierno de los loosers (perdedores). El famoso estrés crónico, que ahora se ha vuelto una epidemia, es el síntoma visible de una explotación que puede ser autoimpuesta. Es un forzamiento del tempo de las cosas a partir de un excesivo apego a determinados resultados, en el que se valora poco el camino en sí mismo. Esta explotación parte de una intención de avasallar el futuro y transformarlo en mero objeto de nuestros caprichos en lugar de transitarlo con propuestas reales y no en términos de una batalla en la que se gana o se muere. A la vez, como decía antes, no es cuestión de “dejarlo ser” y nada más; de encomendar el navío a merced de cualquier vientito que lo quiera llevar vaya a saber adónde. Pararse a mirar el horizonte y decidir qué queremos hacer y adónde ir es lo que nos permite aprovechar la fuerza del viento sin someternos a él de manera claudicante.

Las metas que marcamos en el inicio del año, cuando son potentes y no prepotentes, nos ayudan a desplegar mejor nuestras capacidades y a leer mejor los signos del presente, para aprovechar las oportunidades a nuestro favor. Cuando planeamos el porvenir desde este lugar, tenemos una mejor perspectiva para generar propuestas que armonicen todos los aspectos de nuestra vida. Así, habrá espacio para desarrollar los afectos, la salud, para pasarlo bien y estar tranquilos. Además, no veremos al mundo como un duro batallar sólo para conseguir el bono de fin de año, lograr un ascenso, adelgazar a cualquier costo o encontrar novio sí o sí.

Por eso, cuando llega marzo, mirar hacia lo que queremos que pase en el futuro también es mirar el propio interior para descubrir esos deseos que, a lo largo de los próximos meses, tomarán forma en el día a día. Si la propuesta está correctamente formulada, la posibilidad de que Dios “disponga” a favor de ellas es mucho mayor que cuando queremos forzar la realidad tratando de usurpar el lugar de aquel que, al fin de cuentas, “dispone” respecto de todas las cosas.

ETIQUETAS capacidades metas planificación

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