Sophia - Despliega el Alma

15 abril, 2021 | Por

Marion Kaufmann: “El secreto de la vitalidad es tener proyectos”

A los 95 años publicó su segundo libro, donde narra encuentros con personajes importantes de la historia y experiencias de viajes por el mundo. Una charla conmovedora con una mujer que enseña que el paso de los años no impide saber disfrutar de la vida.

A los 95 años, la escritora y periodista Mario Kaufmann acaba de publicar su segundo libro y ya piensa en el próximo. 

Por Karina Bianco

Marion Kaufmann tiene 95 años. Nació en Berlín en 1926 y llegó a Buenos Aires cuando tenía 11 años escapando del nazismo. Aún conserva el tono germánico en su voz, aunque ella confiesa que se le acentuó todavía más en los últimos años. Periodista de profesión, sigue publicando sus columnas en alemán en el diario Argentinisches Tageblatt sobre temas de actualidad, reseñas de libros o crónicas de viajes.

Marion vivió varias vidas en una. Se casó, fue mamá, se divorció. A los 54 años se volvió a enamorar. Con su segundo marido compartió la pasión por los viajes. “Yo no iba de shopping, yo me metía por las callecitas y observaba. Anotaba todo y siempre con un grabador encima”, recuerda pícara.

Hace 23 años, cuando su marido murió, eligió quedarse a resguardo del hogar en su casa de Olivos, donde tiene un bello jardín y un perro. “Mis hijos quisieron que me mudara con ellos, pero de ninguna manera. Yo estoy muy bien en mi casa. Nunca dejé de trabajar. Recuerdo que los domingos eran muy tristes. Entonces empecé a visitar algunos pueblos olvidados de la provincia de Buenos Aires junto a un grupo de fotógrafas y fotógrafos. Esa época me inspiró, quizás, a un tercer libro”, cuenta entusiasmada.

Ese, confiesa, es el secreto de su vitalidad:No es una cuestión de alimentación sino de tener proyectos. A veces me preguntan qué hacés para estar tan bien. Y yo digo: no es porque camino mucho, tampoco es porque no fumo. Es porque tengo curiosidad. La curiosidad es lo que mantiene a la gente viva. Hay gente que ya no se interesa por nada, esos son los que están enfermos”, sostiene.

Así, en 2019, publicó su primer libro Nosotras, las de 80 para arriba (MT Ediciones), donde reunió dieciocho entrevistas con mujeres creadoras, activas, lúcidas y divertidas. Todas en una edad en la que, como explica Marion en su prólogo, la sociedad las deja de mirar. Pero la autora decidió que esas hermosas señoras tenían mucho para decir, enseñar y compartir y decidió tener con ellas largas charlas. Todas tenían algo en común: el deseo manifiesto de vivir la vida, a pesar de ser ancianas. “No existe en ellas la sensación de que se arribó a un estadio final y de que todo ya está hecho. Más bien, muestran que todavía existimos, que queda mucho por hacer y que seguimos significando“, explica Mario sobre ese primer trabajo.

“Reportera en viaje” se llama su segundo libro y en él comparte aventuras periodísticas y postales de su vida.

Memorias de una viajera del tiempo

Este año publicó su segunda obra Reportera en viaje (Ediciones Wolkowicz Editores) donde narra algunas experiencias maravillosas que adquirió en sus viajes entre la década del 80 y del 90.  En Sudáfrica, entrevistó al carcelero de Mandela, en la prisión de Robben Island. En París, a Patricia Highsmith y Beate Klarsfeld, más conocida como “la cazadora de nazis”. Su viaje a Malvinas, el encuentro con Jorge Luis Borges y su travesía por el desierto de  Kalahari, Sudáfrica, donde sucede un fenómeno natural único: unas gotas de lluvia bastan para transformar el árido paisaje en una enorme alfombra de flores. De hecho es uno de los viajes que más recuerda con pasión.

Había ido con mi nieto y yo anhelaba conocer ese lugar. Por suerte, un señor holandés que paraba en el mismo lugar que nosotros quería hacerlo también y manejaba: yo no me animaba a conducir ahí porque es al modo inglés, o sea con el volante del otro lado, así que fuimos juntos. Fue una experiencia inolvidable”, relata la escritora.

Cuando se le pregunta cómo transita este difícil momento que atraviesa el mundo, no solo deja entrever su rabia por la falta de vacunas (de hecho ella aún no recibió la primer dosis), sino también por la desigualdad que deben enfrentar las mujeres, o la situación de vulnerabilidad de algunos sectores, como los que pudo ver durante su viaje por Chaco impenetrable. “Esas realidades me dan mucha bronca”.

–¿Alguna vez siente nostalgia por el pasado?

–No. Yo soy una privilegiada. Tengo mis hijos, mis nietos y bisnietos. Una casa hermosa con un jardín que amo y donde puedo recibirlos. Camino sin bastón y me mantengo activa. A veces veo mujeres mucho más jóvenes que yo que apenas pueden caminar, o no tienen sueños por delante. Y entonces pienso que no hay que lamentarse por lo que uno perdió, sino estar feliz por lo que uno ha tenido.

–¿Cómo ve el futuro?

–Cuando termine la pandemia, porque va a terminar como todas las pandemias y epidemias anteriores, la vida será muy diferente. Creo que habrá cambios en nuestras costumbres y en la forma de vivir. Ojalá que las conexiones tecnológicas no nos vuelvan más fríos.

–¿Cree que estamos aprendiendo de esta pandemia?

–Sí, de alguna manera todos aprendimos algo. Algunos aprendieron a soportar la soledad; otros, en cambio, aprendimos a darle sentido.

–¿Un sueño…?

–No enfermarme, ni yo ni nadie de mi familia. Eso a nivel personal.  En forma más generalizada, mi esperanza es que todos se cuiden en serio. Para no enfermarse y no contagiar a los demás. Pero, más allá de la pandemia, que las personas sean conscientes de la responsabilidad que tienen con los demás.

Años atrás visitamos su casa para charlar sobre su primer libro. Podés leer esa entrevista haciendo clic acá

¿Te gustaría recibir notas como esta en tu e-mail?

Suscribite aquí y te las enviaremos a tu casilla todos los meses

No está conectado a MailChimp. Deberá introducir una clave válida de la API de MailChimp.

Comentarios ()