Sophia - Despliega el Alma

Inspiración

21 octubre, 2020

El regalo de la Diosa

En este 2020 tan especial, ¿podemos decir que es un cumpleaños “feliz” para Sophia? Nuestra directora repasa estos 21 años compartidos y revela sus reflexiones y emociones sobre un tiempo significativo en el que necesitamos más que nunca de la Sabiduría.


Por Cristina Miguens

La revista Sophia fue fundada por dos periodistas de la editorial Atlántida en octubre de 1999, por lo que este año cumple 21 años. ¡Lo que antes era la mayoría de edad! Y los cumple en medio de la pandemia y de la cuarentena más larga del mundo, con todas las integrantes de la redacción encerradas en sus casas desde marzo, una de ellas recuperada de covid-19 y solo reuniéndonos por Zoom. ¿Puedo decirle “feliz” cumpleaños a Sophia? ¿Estamos felices como los otros cumpleaños? ¿Qué tenemos para celebrar en este fatídico 2020?

Sophia llegó a mi vida como editora y luego directora en marzo de 2003 sin que yo la buscara y desde entonces ha sido, por lejos, el proyecto laboral más valioso y fructífero en que estuve involucrada, hasta el día de hoy. Salir a buscar la sabiduría ancestral de las mujeres –como escribimos en “Buscando a Sophia”, el editorial del relanzamiento, en octubre 2003– fue una aventura que solo con la perspectiva de los años puedo dimensionar.

Por entonces, las mujeres estaban asociadas a temas más hogareños y, en buena medida, más materialistas: el cuerpo, la belleza, la juventud, la moda, el sexo. Pero nuestro destino ya estaba marcado a fuego como un mandato con el nombre “sophia”. Buscaríamos el espíritu de la sabiduría que tantas veces surge del fracaso y del dolor, en las experiencias de mujeres pero también de varones, en las tradiciones sagradas y los pueblos originarios, en la psicología (especialmente junguiana), en la mitología, en el arte y las artesanías, sin preocuparnos por ese otro universo atravesado por el paradigma del poder y el éxito en todas sus manifestaciones terrenales que sedujo a muchas mujeres.

Se acuñó el término “empoderamiento” y comenzaron las luchas con los varones, las reivindicaciones feministas de igualdad de salarios frente al “techo de cristal”, los cupos para todo y hasta la militancia por el aborto como un derecho de la mujer. El movimiento social #NiUnaMenos logró llamar la atención sobre la tragedia de los femicidios y hasta modificar la legislación, pero no disminuir el flagelo.

Indiferentes a estos vaivenes de la cultura de un mundo masculinizado y desacralizado, en Sophia nunca nos desviamos el rumbo trazado. Navegamos mar adentro, a lo desconocido, sin la brújula de la razón y la ciencia, desoyendo los cantos de las sirenas de los estereotipos y del modelo materialista imperante, al encuentro de ese espíritu de la Sabiduría perenne que buscan todas las tradiciones sagradas y que siempre ha sido simbolizado por una Mujer, diosa, madre y sabia.

Este año 2020 ha sido difícil, frustrante, agotador, quién puede dudarlo. Pero de la mano de Sophia, aceptamos las limitaciones como desafíos, como parte del proceso de transformación que ya habíamos iniciado en octubre de 2014 cuando pasamos de ser una revista mensual a trimestral, y luego en 2018, cuando dolorosamente decidimos que era tiempo de abandonar nuestra querida revista en su edición de papel. Desde entonces fuimos aceptando esas pérdidas como un despojamiento (que algún psicoanalista llamaría “podas narcisistas”) para que nuestro mensaje volara más alto y llegara a más personas de todo el planeta.

“Buscaríamos el espíritu de la sabiduría que tantas veces surge del fracaso y del dolor, en las experiencias de mujeres pero también de varones, en las tradiciones sagradas y los pueblos originarios, en la psicología (especialmente junguiana), en la mitología, en el arte y las artesanías, sin preocuparnos por ese otro universo atravesado por el paradigma del poder y el éxito en todas sus manifestaciones terrenales que sedujo a muchas mujeres”.

Hoy siento que en este largo proceso espiritual de búsqueda de la Sabiduría fue ella misma quien nos fue guiando. La diosa Sophia nos fue señalando el camino para liberarnos de las ataduras que significa una revista impresa: la exigencia y complejidad de los procesos de edición e imprenta, el costo del papel, la difícil relación con algunos anunciantes, la ardua distribución de revistas impresas en un país tan extenso y las arbitrariedades de los sindicatos involucrados.

Ella nos fue preparando para el gran cambio que se vendría con la llegada de la pandemia y esta larga cuarentena, la gran transformación que inexorablemente llegaría a toda la humanidad: el derrumbe de todo aquello que no es esencial. Y ciertamente el papel impreso no es esencial para proclamar el nuevo paradigma que se avecina: un mundo más femenino y espiritual en medio de una nueva era de revolución tecnológica.

Hicimos el duelo y aceptamos el desafío. Este año trabajamos mucho, nos divertimos jugando con las nuevas tecnologías, reforzamos nuestras redes de FB e IG, hicimos vivos y entrevistamos a personas de todas partes, abrimos nuestro canal de Spotify y nos comunicamos con ustedes a través de un grupo de WhatsApp. Estudiamos y compartimos la sabiduría en cursos y talleres online con participantes muy diversos de todo el mundo.

Hoy llegamos a casi 1 millón de usuarios de más de 50 países.

Ciertamente 2020 será un año bisagra en toda la humanidad, porque será el año de la renovación. Un mundo viejo se derrumba y el nuevo ya está asomando. La redacción de Sophia no podía ser la excepción. Aun en medio de la cuarentena, nuestro 21 aniversario es muy “feliz” porque habiendo soltado lo viejo surgió el milagro de la comunicación global. Es que la Sabiduría es un espíritu libre y por eso mismo el regalo de cumpleaños de la Diosa es nada menos que la libertad.

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