Crecer junto a abuelo y abuelas fue maravilloso.
Todos fomentaron en mí la creatividad, la paciencia, mis intereses.
Mi abuelo Luis, de joven, había sido integrante de una orquesta de tango. Yo no había compartido ese mundo. Solo lo había descubierto a través de una foto.
Él tocaba el bandoneón, y cuando yo ya era adolescente, decidió retomar y pudimos armar nuestro dúo, ya que yo estudiaba música y tocaba piano.
De niña me hacía cantar mientras me hamacaba. Era nuestro juego. También me dediqué al canto.
Mi abuela Rosa y mi tía abuela Elvira eran quienes me enseñaban a cocinar, a tejer, a bordar, a amar las plantas. Mucho de lo que hoy sigo cultivando.
Aunque eran generaciones quizás no tan abiertas al diálogo, tenían su propia manera de expresar la afectividad. Compartiendo lo que sabían. Interesándose por lo que uno deseaba. ¡Cuántas veces me habrán preguntado cómo me iba en el colegio!, y yo pensaba uf, ¡siempre la misma pregunta!… Estaban presentes.
Y hoy, también están presentes en mi vida diaria cuando escucho música, cuando cocino, cuando cuido mis plantas. Y estoy profundamente agradecida.
Mónica Falco
Necesitás registrarte para disfrutar contenidos en audio
REGISTRARME¿YA TENÉS CUENTA? INICIÁ SESIÓN
0
COMENTARIOS
Necesitás registrarte para realizar comentarios
REGISTRARME¿YA TENÉS CUENTA? INICIÁ SESIÓN