Sophia - Despliega el Alma

7 agosto, 2019

Infancias para recordar

Quisiera recordar mi infancia como una época de ojos muy abiertos. Los años de la curiosidad y el asombro. Donde todo es nuevo, mágico, fantástico. Donde no se duda de los milagros.

Un globo que flota, un niño vecino que nace, que nos elijan para recitar en un acto escolar, todo nos moviliza tanto. Y estamos ahí, ávidos de saber más, de conocer lo que existe aquí y más allá de nuestro pequeño mundo.

Querida inocencia, que se despliega esperanzada de apropiarse de un mundo que cree va a conquistar.

Recuerdo haber vivido esos años, rodeada de vecinos ,amigos y amigas de mi edad. Todos íbamos juntos a una misma escuela del barrio. Todos partíamos en la mañana muy temprano y regresábamos cantando las diez cuadras que nos separaban de la escuela.

Por la tarde, haciendo tareas a la ligera para salir a jugar. ¿A que jugábamos en los setenta? A inventar juegos (con una soga saltábamos hasta quedar sin aire), a la rayuela, a la escondida, a bautizar muñecas y cuando a alguna amiguita le regalaban una hija nueva, organizábamos una gran fiesta (similar a un cumpleaños) y se hacía toda una ceremonia, con cura disfrazado y todo.

Todo eran risas y me sentía protegida pensando que mis padres eran superhéroes y que, todo lo que sucediera, estaba en su poder resolverlo. Y estaba yo allí siendo niña, esperando ansiosa crecer, para hacer lo que no podía por ser chiquita. “Ya cuando crezcas podrás” me decían y se hacía larga la espera.

Y ojala no llegue ese día, así seguiré viendo el mundo como un territorio a conquistar. A fuerza de abrir grandes los ojos y tener registro de todo lo maravillosos que acontece. Sin tantas distracciones que nos hacen perder la vida, de la que estamos inundados

¡¡¡Feliz día de mi niña, feliz día para todos los que crecimos sin abandonar la infancia!!!

Mabel Castillo

Niño parado sobre la hierba

Infancia

Mi infancia fue hermosa, lo cual me doy cuenta hoy, porque pensaba que todos tenían una infancia feliz…

El año pasado hice un curso llamado “Babynonos, cuidadores de niños” y conocí relatos muy tristes y me sentí “sapo de otro pozo”, pero también entendí por qué soy como soy: mantengo vivo mi niño interior y eso me ayuda a ver el mundo de otra forma, sigo emocionándome, me sorprendo, ayudo a quien la pasa mal, me pongo en el lugar del otro….

Por esto y mucho más, a esta generación, les pido que miren, escuchen, acompañen, estén con sus hijos: ellos no tienen la culpa de que ustedes estén tan ocupados… No arruinen esa etapa, la cual los marcará para siempre…

Gracias por la oportunidad de expresarme. ¡¡¡Besos grandotes!!!

Gladys Mabel Delvalle

Cómo fue aquella época para mí

¡¡¡Hola Sophia!!! Qué buena consigna para poder expresar todo aquello que viví en mi época de niña.

Hoy tengo 54 años y sigue en mí esa magia que tuve a los 6, a los 8 y así en todas las etapas. Mi mundo siempre fue mágico, amé y amo a las hadas, los duendes, las princesas, los ángeles, a Papá Noel, a los Reyes.

Siempre mi corazón permaneció intacto con esa magia de los cuentos. ¡¡¡Hasta hoy la siento y me hace muy feliz!!! Soy como una persona grande pero con alma y corazón de niña. Vivo cada fecha especial como en aquella época y es lo que me hace ser feliz, amo los peluches, las muñecas, los animalitos y, como siempre digo, tengo el cielo ganado de las mascotas.

¡¡¡Mi mundo es color de rosa aunque para muchos sea una gran locura!!! Es esa niña que aun sigue intacta en mí, a pesar de la dura vida que llevo.

Besos.

Mabel López Ramallo




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