Sophia - Despliega el Alma

18 septiembre, 2019

El florecer interior

Llega septiembre y, con este mes, un nuevo ciclo se pone en marcha. Fuera de nosotros todo está floreciendo. El invierno, en franca retirada (con sus añoranzas de algunos días fríos) va dando paso respetuosamente a su sucesora, la primavera.

¿Por qué esta estación que se aproxima nos pone tan bien? ¡¡¡Celebramos su llegada!!! Pensaba en los motivos. ¿Será que es un reverdecer interior? ¿También un florecer de nuestras esperanzas, una renovación de nuestros entusiasmos? ¿Será que la vida hace un pacto con la vida, el de permitirnos florecer y volver a brotar?

Me parece que es muy interesante observar el comportamiento de la naturaleza. Ella siempre fluye, con infinita y perfecta sabiduría. Tiene grabada en su esencia su misión. Sabe soltar en invierno sus hojas para recibir el tímido sol en toda su dimensión, despojándose de esas ropas que ya cumplieron su función. Se entrega con la absoluta seguridad que pasado este ciclo de “desnudez” tendrá ataviaje nuevo.

Y así sucede, una y otra vez, en el eterno y sincrónico concierto de los tiempos.

Propongo que seamos como la naturaleza. Renunciar y dejar ir viejos ropajes y formas. ¿Cuáles? Los que ya no sirven o cumplieron su misión. Dar la bienvenida confiados y alegres a otro ciclo de florecimiento interior.

¡¡¡Feliz llegada de la primavera de adentro!!! Pintemos de lindos colores también esta etapa, con nuestros propios lápices invisibles…

Mabel Castillo




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