Sophia - Despliega el Alma

Género

14 mayo, 2013

A la oficina, ¿sí o sí?


138_7_1

Días atrás, Marissa Mayer,  CEO de Yahoo obligó a todos sus empleados a trabajar dentro de la oficina y dejar atrás el teletrabajo, que a su entender fomenta la vagancia. Sus dichos encendieron el debate: el teletrabajo ¿ya no es la modalidad del futuro? Opinan los expertos. Ilustración: Maite Ortiz.

La polémica estalló, con ese ruido a cosa rota que suelen generar los quiebres de estructuras. Y la indignación de miles de mujeres, trabajadoras y madres, encontró eco en el sacudón. ¿Por qué una alta ejecutiva norteamericana, que además es madre de un bebé de seis meses, desoyó los pedidos de flexibilidad de sus pares, imponiendo un modelo que muchas sienten que quedó lejos, muy lejos, de las conquistas de género en materia de trabajo? No es de extrañar si se tiene en cuenta que se tomó apenas dos semanas de licencia por maternidad y, luego, dijo al respecto: “Criar un bebé y trabajar es más fácil de lo que muchos creen”.

Es que Marissa Mayer –exdirectiva de Google y CEO de Yahoo desde julio del año pasado– despierta encendidas discusiones sobre su proceder, en especial cuando decidió terminar con el sistema de teletrabajo que caracterizó a la empresa desde sus comienzos. Una modalidad que Mayer ahora desestima, con la idea de que el “cara a cara” es fundamental para sacar a la compañía de la crisis que enfrenta. Para la CEO,  el teletrabajo generó empleados “vagos” de los que de aquí en más intentará desprenderse. Su mensaje a partir de ahora es: al que no le guste volver a la oficina, que se busque otro (tele)trabajo.

Lejos de hacer un juicio de valor sobre la decisión de Mayer, el tema está en el tapete más que nunca. Por eso, decidimos preguntar a las empresas cuál es la tendencia en la Argentina y el mundo, y consultar a especialistas en relaciones labores sobre cuáles son los pros y los contras de cada una de las modalidades.

La tendencia empresarial

Fabiana Gadow, socia y directora de Deloitte, empresa que brinda servicios de auditoría financiera en todo el mundo, asegura que la flexibilidad es ya una filosofía empresarial. Un sistema flexible (llamado hoy por las empresas Flex time), que no significa trabajar en casa, pero sí brindar ciertos beneficios en un marco de una estructura. “Estamos convencidos de que una mejor calidad de vida de nuestros empleados es fundamental para que haya productividad. Una mamá que se fue de viaje por trabajo, que regresa a su casa agotada y que, además, no vio a sus hijos por varios días jamás podrá ser productiva si no la dejamos descansar y estar con los suyos. Creemos que los empleados saludables aportan siempre más efectividad y permiten que una organización sea exitosa y competitiva. Lo mismo sucede en la empresa de tecnología Microsoft Argentina y Uruguay, donde se busca promover un ambiente laboral flexible basado en la confianza y en el trabajo por objetivos, con disposición de tecnología para lograrlo. “En Microsoft cada empleado define junto a su director su plan de trabajo y los horarios en que va a estar disponible en la oficina y cuándo hará trabajo desde su casa. A fin de lograr esto, desarrollamos diversas iniciativas para los empleados, como brindar la posibilidad de teletrabajar dos días por semana. Para favorecer y lograr esta flexibilidad, la tecnología juega  un rol fundamental, por lo que brindamos herramientas de comunicación unificada a todos los empleados y los dispositivos portátiles necesarios para acceder desde cualquier lugar y poder trabajar de manera colaborativa a distancia”, explica María Inés Calvo, directora de Recursos Humanos de Microsoft Argentina y Uruguay.

¿Qué pasa en la Argentina?

A la hora de hablar sobre la situación puntual de nuestros país, Fabiana Gadow, de Deloitte  recuerda que el tráfico es hoy un factor de estrés en la Argentina.“Los  empleados llegan a veces muy estresados después de haber soportado muchas horas de viaje y con un costo de la nafta alto. Estos empleados son más productivos si  trabajan desde su casa; por eso, cuando se puede, les brindamos la posibilidad del sistema de horario desplazado. En cuanto a la maternidad, luego de la licencia, nuestras empleadas pueden elegir horario part time, obviamente con un salario menor. Eso sí, no todas las posiciones pueden acceder al sistema de flexibilidad. Una secretaria tiene que estar sí o sí en la oficina, al igual que otro tipo de puestos. De todas maneras, no todos nuestros empleados son partidarios del horario flexible; algunos prefieren el trabajo con horario y en oficina. A los argentinos les gusta mucho estar en la oficina, les gusta hablar, encontrarse con gente, trabajar en equipo”, concluye.

¿Somos todos aptos para el teletrabajo?

Según Ana Renedo, socia de la consultora Oxford Partners, una empresa dedicada a buscar soluciones y estrategias en recursos humanos, como el teletrabajo se basa en el cumplimiento de objetivos, las empresas deben tener claro y comunicar bien al empleado aquello que necesitan, incluyendo plazos y calidad por alcanzar. “Además, las personas que se ocupen en esta modalidad deben ser muy organizadas, autónomas y responsables”, explica.

Ahora bien, en cuanto a los resultados, ¿dónde somos más productivas: en la oficina o en casa? Según la licenciada Carolina Gorga, psicóloga especializada en relaciones laborales, los resultados hoy no se miden por permanencia en escritorios. “No estoy de acuerdo con la idea de que el trabajo en casa genera vagancia. Muchas empleadas que concurren a sus puestos ocho horas, todos los días, pierden tiempo laborable en resolver cuestiones personales desde la oficina, o pasan gran parte de su jornada charlando con compañeros o por teléfono. No digo que siempre sea así, pero sucede. Cuando los objetivos y las fechas límites están claros, no hay vagancia posible. La mejor forma de trabajar, en los casos en que sea posible, sería encontrar un equilibrio entre ir a la oficina algunos días, para fortalecer el trabajo en equipo, y quedarse en casa otros días para ganar en concentración y evitar la pérdida de energía y de dinero que genera viajar”, dice la licenciada Carolina Gorga.

Pero más allá de todo esto, el teletrabajo parece no ser la mejor opción para ascensos rápidos. Según las especialistas consultadas, trabajar en una oficina nos asegura una perspectiva de mayor crecimiento laboral. En la interacción con otros que saben más que nosotros, podemos aprender y adquirir más experiencia.

“Vale la pena, además, admitir que uno de los costados flacos del teletrabajo es que se pierde la vivencia laboral, demarcada por la cotidianidad de compartir un espacio común y aspectos profesionales y personales con los pares. En casa quedamos supeditadas al contacto impersonal que se establece a través de las máquinas (la computadora, el celular, la tablet) y eso no siempre es favorable, porque la pérdida del trato laboral cara a cara genera también una pérdida del lazo humano y la posibilidad de compartir experiencias. Tener registro de los demás permite el advenimiento del compañerismo y la solidaridad”, concluye Gorga.

“Con el teletrabajo a veces me siento sola”

Gabriela Vidou (48). Teletrabaja como gerenta de Atención al Cliente de Open English.

Trabajo en una empresa que enseña inglés on-line en Latinoamérica. Mi jefe me ofreció un trabajo full time, pero a distancia. No lo dudé: quería probar la experiencia y, además, me parecía que iba a ganar en productividad. De hecho, las oficinas de la compañía están a cuarenta minutos en auto de mi casa, pero miento si digo que desde que empecé a desempeñar mis funciones, en 2011, fui más de tres veces.

Durante muchos años trabajé en oficina, y realmente me gustaba interactuar con mis compañeros a la hora del almuerzo o del café. Por eso, mi preocupación al aceptar el trabajo fue perder la sociabilidad, o que me dieran ganas de ir a dormir la siesta o de ver televisión. ¡Pero nada que ver! Hoy puedo decir que trabajo y rindo mucho más que cuando iba a la oficina; de hecho, pasé de trabajar de cuarenta a más de sesenta horas semanales. A veces, el hecho de no compartir tiempo con otra gente te hace sentir un poco sola y se extraña el día a día con los compañeros. Para mi trabajo son fundamentales la laptop y el smartphone pero llega un momento en el que ya no quiero conectarme a ninguna máquina. De hecho, ser apenas una dirección de correo electrónico o una foto de Skype hace que se pierda el sentido de lo humano. Sin embargo, a veces, compenso ese aislamiento con una mayor apertura. Cuando salgo de casa, hablo con todo el mundo: la empleada del supermercado, la vecina… Antes, volvía de la oficina agotada y no quería hablar con nadie.

El trabajo a distancia no es para todo el mundo, y en la vida hay tiempos para todo. Está en nosotros saber detectarlos y ver cuál es el mejor momento para cada modalidad, sea teletrabajo o trabajo en oficina.

“Tener tus propios tiempos genera más compromiso”

Maria José Lucich Gallardo, gerente de la empresa de telecomunicaciones Avaya Cono Sur.

Trabajé en varias empresas de tecnología donde el teletrabajo está instalado de manera opcional y los empleados lo tomamos como un excelente beneficio. El poder manejar tus tiempos, sin tener controles estrictos de horarios y presencia, genera hoy mucho más compromiso hacia la compañía que en el pasado, cuando aún esta modalidad no estaba instaurada.

Mi posición actual reporta directamente a dos gerentes con base fuera de mi de país, por lo que la medición que realizan sobre mi desempeño laboral es por resultados respecto del cumplimiento de mis objetivos anuales, sin considerar cuántos días asisto a la oficina y cuántos trabajo desde mi hogar.

Con el director regional de la compañía, que está en la Argentina, compartimos el día a día en la operación de aquí y de los diferentes países que confirman la región del Cono Sur, de los cuales ambos somos responsables. Por ese motivo, también invertimos varias horas de nuestra vida personal en viajes laborales cuyo modo de trabajo también se considera teletrabajo, ya que no estás físicamente en el país donde residís.

En mi experiencia, la combinación de ambas maneras de trabajar es lo ideal, ya que en la oficina te relacionás con el resto de tus compañeros de modo diferente, las reuniones personales suelen ser más productivas y también estás en tema de lo que sucede a diario con el resto de la organización.

Ahora bien: los días que trabajo desde casa soy más productiva, ya que ahorro tiempo de viaje y traslados, maximizo mis horas para sacar temas pendientes de manera mucho mas ágil y eficiente, el poder de concentración es mayor porque no me interrumpen personalmente ni con llamados constantes y, además, balanceo muchísimo mejor el tiempo laboral y el personal, pero siempre con el compromiso de cumplir en tiempo y forma con los objetivos planteados.

Por estos motivos, esta herramienta debe ser entendida como complementaria a las formas tradicionales de trabajo e insertarse fuertemente en la cultura de la organización.

Lo mejor es lograr un equilibrio entre ambas modalidades. Definitivamente, creo que se puede obtener un mejor rendimiento, compromiso y excelencia en los resultados cuando la empresa le genera al empleado confianza y lo hace sentir importante mas allá de la ubicación física de su labor.

ETIQUETAS mujer y trabajo

¿Te gustaría recibir notas como esta en tu e-mail?

Suscribite aquí y te las enviaremos a tu casilla todos los meses

No está conectado a MailChimp. Deberá introducir una clave válida de la API de MailChimp.

Comentarios ()

Más de Género

Por vocación o destino, ellas luchan por la paz

Esta es la historia de siete mujeres que, en diferentes partes del mundo, desafiaron los mandatos, enfrentaron sus miedos y el ataque de grupos extremistas, en pos de construir un mundo mejor. Te invitamos a conocerlas.

Mujeres por la paz

Aunque no es solo una tarea de las mujeres, lo femenino tiene mucho para aportar en la construcción de sociedades donde la intolerancia y la violencia dejen de ser una realidad de todos los días. ¿Cómo hacerlo posible?

La revolución de las raíces

A veces, el lenguaje simbólico nos ayuda a hablar de aquello que cuesta ponerle palabras. Por eso, en este día tan especial, te compartimos un cuento gentileza de «Mujeres en acción» sobre los daños que genera la violencia de género y la potencia renovadora de las alianzas solidarias.