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Mujer y política

2 marzo, 2018

W20: Por más mujeres en puestos de decisión

Ese es uno de los objetivos finales del grupo de afinidad del G20 que ya trabaja en la promoción de la igualdad de género. Esta semana se presentaron los resultados de una encuesta para evaluar el estado general de la situación y desarrollar estrategias conjuntas, en el marco de múltiples desafíos.


Por Tais Gadea Lara

Una sala llena de mujeres. Una sala llena de experiencias en superar obstáculos, enfrentar desafíos y alcanzar los sueños. Una sala con un objetivo en común: alcanzar la igualdad de género en los puestos de toma de decisión. Entre esas mujeres, esas experiencias y esos sueños había unos pocos hombres que podían contarse con los dedos de una mano. “Necesitamos que este diálogo sea diverso, que haya hombres presentes”, expresó una de las concurrentes. “La única forma de que las mujeres lleguemos a posiciones de toma decisión es construyendo entre todos y pensando en positivo”, expresó Andrea Grobocopatel, co-chair del W20, y agregó, contundente: “No somos sólo nosotras las que estamos hablando de estos temas, sino que también hay primeros ministros del mundo que ya los están poniendo en agenda”.

El encuentro se enmarca dentro del G20, la reunión política y financiera del grupo de los 20 países (de allí su nombre) más importantes que este año tiene como sede de desarrollo a la Argentina. Entre los distintos grupos de afinidad que acompañan las reuniones de ministros, se encuentra el Women20 (Mujeres 20, en español) o W20, que busca promover la igualdad de género e incentivar la participación clave de la mujer en los distintos ámbitos. Con un G20 ya en marcha, la reunión de mujeres (y algunos pocos hombres), llevada a cabo este martes en la ciudad de Buenos Aires, comenzó a abrir el debate sobre las temáticas a trabajar dentro del grupo a partir de los resultados de una encuesta.

Liderazgo rumbo a los Oscar

Retomando la temática del evento −“Mujeres en puestos de decisión”− y remitiendo a uno de sus principales campos de desempeño profesional −el periodismo−, María Eugenia Estenssoro no quiso dejar pasar la oportunidad para hacer referencia a una de las películas que compite en dos categorías en los Premios Oscar de la Academia de Cine este domingo: “The Post”.
Basado en hechos reales, el film cuenta los detalles del proceso que llevó a los diarios estadounidenses The Washington Post y New York Times a publicar los “Papeles del Pentágono” en 1971: un trabajo de investigación periodística sobre las actividades clandestinas del gobierno nacional durante la Guerra de Vietnam. Pero en todo ese desarrollo hay un dato que no pasa desapercibido y que acompaña la narrativa de principio a fin: Katharine Graham (interpretada por la siempre sensacional Meryl Streep) fue la primera editora de un periódico como The Washington Post. ¿Por qué Estenssoro hizo alusión a esta película? “Es un ejemplo de una mujer en posiciones de liderazgo. Tenemos que ayudarnos más para llegar a los puestos de poder”.

Durante febrero se consultó a mujeres referentes del sector corporativo (35% en la participación), público y político (30%), y organizaciones de la sociedad civil (35%) con el propósito de comprender el estado actual de la cuestión de género desde su visión y explorar propuestas concretas de acción que ayuden a mejorar la situación en los distintos sectores. ¿Qué resultó de ese estudio cuantitativo? Cecilia Mosto, directora de la consultora responsable de la encuesta CIO, lo sintetizó así: “Hay una falta de correlación entre la puesta en escena del tema en los medios de comunicación y lo que se vive en la puesta en práctica en la realidad”. Es decir, hay mayor visibilidad, hay iniciativas globales, hay presencia del tema, pero aún hace falta mucho en políticas, acciones y prácticas para alcanzar la igualdad de género”. Para Mosto hay una percepción de mejora, “pero a través de movimientos lentos. Estamos mejor que hace diez años y también respecto de nuestra generación anterior”.

Pese a esa visión general, para las mujeres consultadas el tema “género” está escasamente desarrollado en la Argentina (83%), casi en un porcentaje similar a la percepción que tienen sobre la escasez de políticas de promoción de acceso a mujeres en cargos de conducción. Para ellas, estos temas tienen un mayor desarrollo en los países de la Unión Europea y Estados Unidos, pero destacan a la Argentina como un país con mejor percepción que otros de la región latinoamericana.

En el encuentro se analizó el fenómeno de “los techos de cristal” tanto en el sector público como privado. ¿De qué se trata? La sencilla y triste realidad de que las mujeres ocupan menos posiciones de liderazgo que los hombres en organismos y empresas. De los 193 países que integran las Naciones Unidas, sólo 57 han tenido a una mujer como primera ministra o presidenta en algún momento de su historia.

Conforme la encuesta realizada, la ausencia de políticas activas en los lugares de trabajo es una de las principales barreras que explica esta dificultad que tienen las mujeres en acceder a cargos de conducción. Pero hay otra barrera que resultó llamativa en el estudio y que repercute sobre esta problemática: los valores con los que la familia educa a las mujeres.  Mosto explicó: “Las mujeres siguen bajo la mirada de una madre que las recibe con la merienda y dejó todo por sus hijos, y eso afecta en que no accedan a estos puestos por culpa”.

Ayer, el presidente Mauricio Macri se refirió a la #InequidadDeGénero: “No podemos permitir más que una mujer gane menos que un hombre. No es justo. No está bien. Según el INDEC, las mujeres cobran casi 30% menos que los hombres. Esto no puede seguir así”, dijo en el marco de la apertura del 136° período de sesiones ordinarias del Congreso.

En Argentina, conforme datos de CIPPEC, las mujeres constituyen el 38,1% de la Cámara de Diputados y el 40,3% del Senado de la Nación. En el poder ejecutivo, la presencia femenina se concentra principalmente en los ministerios sociales. En el caso del sector privado, la diferencia no sólo se manifiesta en el puesto sino también en la desigualdad salarial: las mujeres perciben un salario menor en mismos puestos que hombres. De hecho, la brecha salarial por género de la Argentina es una de las más altas de la región: según datos del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, las mujeres ganan en promedio un 27,7% menos que los varones. En la investigación, una de las referentes del sector público respondió: “Las campañas de concientización por los derechos económicos de las mujeres son crecientes. Es importante promover la equidad salarial”.

Mejorar el rol y participación de la mujer en el mundo laboral es, para Grobocopatel, una necesidad de múltiples beneficios: “No se trata sólo de que esto sea lo correcto: es tambén una necesidad económica”. Para ella hay un paradigma común detrás de todo esto: la sustentabilidad. “El gran cambio tiene que ver con ser sustentables. El cambio climático es una realidad. Nosotras, las mujeres, estamos preparadas para cuidar a nuestros hijos, para cuidar al planeta”.

El 73% de las encuestadas conoce alguna ley o disposición vigente que represente una mejora para resolver este problema. En Argentina, la ley de paridad de género en ámbitos de representación política, la ley de cupo sindical y la ley de protección integral figuran como las tres más destacadas. Las mujeres reconocen el home office, el mentoreo, la extensión de licencias por maternidad y el cupo de mujeres en cargos directivos como medidas concretas de mejora en el sector privado. “Nosotras cambiamos, pero la sociedad no. Las mujeres asumimos roles en el sector público, pero seguimos cuidando del hogar, de la familia y de los adultos mayores”, explicó María Eugenia Estenssoro y subrayó: “El costo de tener hijos recae sobre las mujeres”.

La encuesta no pasa desapercibida ante una reunión internacional en la que se buscarán delinear los próximos pasos a seguir en temas como agricultura, transiciones energéticas, corrupción y sustentabilidad climática, entre otros. La base detrás de todo ello tiene que ver con las voces que participan y así lo entiende la investigadora y consultora Lidia Heller: “Hoy la voz femenina no es escuchada o, si lo es, es subvalorada”. Ante esa situación, Grobocopatel es rotunda: “Es hora de que la mujer tenga más voz. Bienvenidas todas las voces que están acá (en alusión a todas las presentes, procedentes de distintos puntos del país)”.

En las próximas semanas de marzo se trabajará en distintos grupos  para, a partir de los resultados de la encuesta, identificar los principales desafíos en el liderazgo y proponer posibles soluciones para los objetivos de igualdad de género. Grobocopatel explicó los siguientes pasos cruciales: “El diálogo nacional se transformará luego en un diálogo internacional con delegados de distintos países. El gran desafío que tenemos es que esas reflexiones se transformen luego en propuestas concretas que nos sirvan a todos”. La encuesta y el encuentro es un paso más en un recorrido que, a lo largo del 2018, tendrá al W20 con el enorme desafío de poner a la mujer en la escena política, privada y social como protagonista. Mosto es contundente al respecto: “La paridad de género no es algo que se predica, sino algo que se practica”.

En la próxima Sophia edición otoño vas a encontrar una nota especial con todos los detalles del W20 y su importancia en el G20, considerado uno de los eventos más relevantes del año en la agenda política internacional.

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