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Vivir bien

29 junio, 2018

Una vida en los bosques

Te invitamos a un viaje por la Patagonia de la mano de Aluminé Honik, una mujer que trabaja la tierra y dirige un espacio muy especial, donde convergen distintas terapias y disciplinas dedicadas a la salud y al equilibrio psicofísico y espiritual.


Por Carolina Cattaneo. Fotos: Claudio Lorusso y Espacio Lumina.

La estufa a leña está encendida. La mesa lista: el mantel crudo, los platos color tierra, la jarra con jugo natural de manzana, los pepinillos agridulces, el humus, el pan casero, flores. Todo elaborado y cosechado en casa, todo dispuesto al detalle, cuidadosamente. Con esa calidez recibe en su casa Aluminé Honik al grupo de periodistas que recorre la Comarca Andina del paralelo 42, en la Patagonia, un domingo de otoño. Aluminé tiene 41 años, tres hijos, dos perros, dos caballos. Y tiene, también, 41 años de una vida entre montañas e inviernos nevados, el recuerdo de una infancia distinta a la de sus compañeros de escuela y una crianza bordada por una familia inquieta, que encontraba riqueza en lo intelectual tanto como en lo espiritual. De todas esas experiencias, dice, se nutrió y conformó una vida en torno a la familia que formó con Diego, su marido, al trabajo con la tierra y a su centro Lumina, un espacio en el que convergen distintas terapias y disciplinas dedicadas a la salud y al equilibrio psicofísico y espiritual. Allí, Aluminé se dedica a distintas técnicas de sanación milenarias, como los baños de gong –terapia acústica que trabaja en el cuerpo a través de la potente vibración del sonido–, los masajes Chi Nei Tsang ­–un masaje fuerte sobre la piel y los órganos internos­– y prácticas chamánicas, utilizadas durante siglos por las culturales ancestrales.

“Yo nací en la mesa de la cocina de mi casa”, cuenta Aluminé, entre otros datos que elige para pintar el universo singular y atípico en el que creció. “Pero no fue porque estaba de moda, sino porque eso era natural en mi casa, donde mi padre, médico, atendía los partos de los locos de sus amigos”, dice. Antes de que ella naciera, sus padres habían sido médicos deambuladores del desierto durante 15 años, mientras viajaban por India y África atendiendo en las campañas sanitarias de las tribus de los tuareg. Al volver al país, en 1975, los Honik se instalaron en Las Golondrinas, una localidad al norte de la provincia de Río Negro, entre El Bolsón y Lago Puelo, donde, con la impotencia del cerro Piltriquitrón como escenario natural omnipresente, bullía el espíritu hippie. Allí, cuando los caminos aún no estaban trazados como hoy y la vida en el bosque era ajena al confort de las ciudades, nació Aluminé, un día de noviembre de 1976.

“Mis viejos eran buscadores. Estudiaban Kavalah y Gestalt, entre otras cosas. Tenían su propia huerta y papá tocaba el piano de cola todo el tiempo, así que la mía y la de tres de mis cuatro hermanos fue una crianza entre amigos, siempre dentro de una movida artística, intelectual y espiritual”, cuenta. Para entonces, ella quería ser una chica como cualquier otra. “Normal ­-dice-. Yo quería ver el programa de Mirtha Legrand como mis compañeras, pero en mi casa no me dejaban ver televisión. Era otro paradigma. A los 8 años ya había leído toda la obra de García Márquez y en mi mesa de luz siempre había un libro de un autor que terminaba en kovski. Quería ir al cajón de mi mamá y ponerme una cadenita de oro con una cruz, pero en cambio encontraba artesanías africanas”, ríe. A pesar de esa cierta resistencia al estilo de vida reinante en su casa durante su niñez, con el tiempo, llegando a la adultez, Aluminé empezó a darle valor y a resignificarlo todo. Tanto, que parte de los trazos de ese lienzo se extendieron al de su propia familia, la que conformó con Diego hace 22 años.

Hoy, de los días de la semana, Aluminé trabaja tres en su centro Lumina y el resto, en su chacra de ocho hectáreas ubicada en el bucólico pueblo de El Hoyo, donde atiende la huerta, el invernadero, el gallinero y un pequeño lago artificial con agua de vertiente donde cría truchas. Cuando es tiempo de cosechar la producción, almacena frutas y verduras en un secadero y deja todo listo para el consumo familiar durante el invierno. El secadero es un espacio pequeño pegado a la casa donde hay plantas de melisas colgadas del techo, un estante repleto de zapallos de un naranja intenso, bolsas de papas, frascos de dulces y conservas, botellas de jugo de manzana. “Soy fanática de la comida orgánica, por eso todo lo que consumimos lo producimos en casa –dice-. Mi trabajo es intenso, porque se relaciona sobre las emociones y la energía de las personas, por eso necesito bajar a tierra y el contacto con las plantas es lo que me vuelve a anclar”.

Aluminé no solo acompaña a las personas que asisten a su centro Lumina persiguiendo bienestar, también busca generar mayor calidad de vida por otros caminos, que a su vez coinciden con su faceta de multiemprendedora. Una de esas formas es el hospedaje Cabañas Al Sur, una vieja casona de 1900 que ella y su marido restauraron para convertirlo en un hospedaje para siete personas. Queda a solo 200 metros de su propia casa y está pensada para quienes viajan a la zona con el propósito de encontrar un destino apacible y tranquilidad en medio de un escenario cordillerano imponente. “Con quienes se hospedan acá compartimos actividades de la huerta, trabajamos la huerta, cocinamos e intercambiamos nociones de alimentación saludable”, dice la dueña de casa.

Para su casa y el centro Lumina, Aluminé y su marido eligieron mantenerse en el camino del respeto por la naturaleza y construyeron ambos espacios a base de paja y arcilla, y los coronaron con techos vivos que ayudan a protegerlos del frío o del calor. De lejos, su casa de color tierra, con la chimenea humeante y la cordillera detrás, es una casa de cuento. Pero afortunadamente no lo es: traspasar la puerta es ingresar a un espacio cálido con una mesa larga, donde todo está dispuesto al detalle y las visitas son invitadas con una sopa de zapallos, un suculento guiso de lentejas y helado con frutos rojos. Todo casero, todo hecho por las manos generosas de Aluminé.


Técnicas milenarias para el bienestar

Después de un viaje a dedo por América Latina, donde se internó en el Amazonas y conoció Machu Pichu, Aluminé volvió a la Patagonia por un problema de salud que la acercó a un espacio donde hacían masajes. Allí conoció a Marie Brian, una mujer procedente de Dominica que fundó el centro holístico Casa Isis en 1980. Como su asistente, Aluminé se convirtió en discípula de Marie y, durante 14 años, trabajó a su lado y aprendió de ella la terapia de masajes holísticos sensitivos con la técnica del Chi Nei Tsang. Esta terapia apunta a la desintoxicación de los órganos internos y la piel y a conseguir, a través de toques profundos y ligeros en el abdomen, un mejor funcionamiento digestivo, respiratorio, cardiovascular, linfático, nervioso, endocrino, urinario, reproductor y muscular; con su consecuente beneficio para el aspecto emocional. Así es como, hace 20 años, Aluminé viaja dentro y fuera del país para realizar Seminarios, Cursos y Talleres de esta técnica, que la mayor parte del tiempo la practica en su centro Lumina. Allí también ofrece baños de gong, otra terapia que, como los masajes, es milenaria, y apunta al bienestar psicofísico y espiritual de las personas, pero esta vez a través del sonido. Durante el baño de gong, el grupo de asistentes se ubica en círculo, recostado boca arriba sobre colchonetas, en un ambiente cálido y a media luz, y de esa forma se sumerge en el sonido de los armónicos que producen estos instrumentos, interpretados por Aluminé. El sonido de los gongs produce ondas que se perciben alrededor y dentro del cuerpo y que producen un estado de profunda relajación. Durante el encuentro, cada participante experimenta una vivencia distinta. En sus sesiones, Aluminé también recurre al canto y a instrumentos ancestrales a los que diversas culturales le atribuyeron capacidades sanadoras.


Más información:

Lumina Espacio Holístico. Perito Moreno 2186, esq. Güemes, El Bolsón, Río Negro. Tel: 0294-4720220 / 0294 154 315662 Facebook: https://www.facebook.com/luminaelbolsonwww.luminaespacioholistico.com

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