Sophia - Despliega el Alma

Psicología

5 abril, 2019

Tiempo de despedir a nuestros padres

Tarde o temprano, todos debemos hacer frente a ese inmenso dolor: perder a los padres es una experiencia universal y, aunque se trata de un duelo difícil, también es una oportunidad para crecer.


Aunque sea un hecho natural y esperable de la vida, duelar a nuestros padres no es una tarea sencilla. Muchas veces debemos afrontar ese proceso en soledad (¡el mundo nos dice que ya somos grandes para llorar!) y entonces, llenos de congoja e incredulidad, comenzamos a andar por fin el trayecto hacia la verdadera madurez.  

¿Por qué nos cuesta tanto, aunque seamos mayores?

Los especialistas señalan una realidad: se trata del duelo más común de todos, si tenemos la suerte de llegar a una mediana edad. Pero no por eso despedirnos de ellos nos entristece menos. Por el contrario, muchas veces los sentimientos son demasiado intensos y experimentarlos nos inquieta.

Consciencia de la propia finitud

Sabernos mortales es una alarma que nos despierta del ensueño de la juventud: ya no nos queda tanto tiempo como antes y debemos ir por aquello que en verdad queremos. Se trata de una enorme libertad, pero también de una responsabilidad que no podemos desoír: llegó la hora de descubrir quiénes somos y respetar nuestros anhelos y sueños.

Para sobrellevar los momentos menos luminosos, siempre podremos echar mano a la fe, aunque no seamos religiosos: así, ante el dolor por la pérdida, florece la certeza de que el alma de nuestros seres amados sigue latiendo.

6 maneras de capitalizar el duelo

  • Registrar el misterio.
  • Conectar con la tristeza.
  • No hacer duelos secretos.
  • Evitar, en lo posible, la medicación psiquiátrica.
  • Apoyarse en familiares y amigos.
  • Buscar ayuda profesional.

Si querés leer la nota completa, no dejes de hacer clic acá.

¿Te gustaría recibir notas como esta en tu e-mail?

Suscribite aquí y te las enviaremos a tu casilla todos los meses

Comentarios ()