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Inspiración

24 mayo, 2017

Pequeños filósofos

¿Qué piensan los chicos acerca de los grandes temas de la vida? Un viaje a través de sus impresiones y reflexiones más profundas, para volver mirar el mundo como si lo descubriéramos por primera vez.


Por Leila Sucari. Ilustración: Maricel Nowacki.

Poesía con ojos de niño

Los adultos nos acostumbramos a hablar sobre las cosas como si siempre hubieran sido parte de nuestras vidas. Pero en algún momento fueron desconocidas y novedosas. Los chicos me invitan a acercarme a algunas experiencias y objetos con sus ojos de “primera vez”. En la simpleza de sus palabras y el asombro de sus ojos encontramos la poesía que, a veces, se nos olvida que existe. Aprendo a reencontrarme con esa poesía cada vez que los escucho hablar y disfruto de redescubrir el mundo junto a ellos. Creo que es fundamental en la tarea del docente posibilitar el espacio para “ver por primera vez” y descubrir adaptándonos a sus tiempos. Acompañar el aprendizaje y la construcción de sentido del amor, la libertad, la locura, sin imponer nuestras ideas, es apostar a la formación de seres libres y sensibles. Los chicos nos devuelven la frescura, nos traen la vida al presente.
Por Paula Mikey, docente del jardín rodante La Huella, integrante del colectivo de educación por el arte La Ciepa.

“La verdadera patria del hombre es la infancia”, Rainer Maria Rilke.

En cada niño, todas las cosas del mundo son hechas de nuevo y el universo se pone a prueba”, dijo el célebre escritor G. K. Chesterton. A lo largo de la infancia, la mirada está libre de prejuicios y de lugares comunes: un simple almohadón puede transformarse de un momento a otro en un caballo salvaje, y la rama de un árbol, en una espada superpoderosa.

Cada chico tiene la capacidad de darle un nuevo sentido a lo que ve, de reinterpretar el universo de los adultos y descubrir las infinitas posibilidades de los objetos y los conceptos que lo rodean. Así es como la muerte, el amor, la felicidad, Dios y la libertad vuelven a definirse a través de los ojos de los más pequeños. El asombro y la creatividad dan como resultado una mirada novedosa que, muchas veces, se acerca a la poesía. Lejos de lo solemne, desde el juego y partiendo de la curiosidad, los niños nos sorprenden y nos devuelven la frescura que con los años vamos perdiendo. En esta nota, les damos un espacio a esos locos bajitos que aún están aprendiendo a leer y a escribir, y que ya tienen mucho para decir.

 

AMOR


“El amor es fuerza”. FIDEL, 3 AÑOS

“Es algo que sirve para tener novia y después hijos y después no sé para que más”. TOBÍAS, 8 AÑOS

“Es una burbuja de abrazos y hacerse regalos y contarse cosas lindas”. QUIMEY, 5 AÑOS

“Para enamorarse hay que esforzarse saliendo a bares o a un bowling o hacer caminatas hasta alguna plaza que quede lejos. también, buscar una chica que tenga cosas en común. Tiene que ser linda, cariñosa y no tiene que fumar. además es importante en el amor ser un caballero, acercarle la silla, ponerse ropa linda y limpia y bañarse antes de verla”. SANTIAGO, 8 AÑOS

“El amor es abrazos y besos”. JUAN, 4 AÑOS

 

DIOS


“Dios es un ángel”. JOAQUÍN, 8 AÑOS

“Dios es un padre que en realidad no existe”. MATÍAS, 6 AÑOS

“Para mí es alguien que te cuida y te quiere siempre. creo que vive en el cielo y tiene el pelo medio largo”. LUCÍA, 8 AÑOS

“Dios no es nada. bueno, en realidad es el que creó el mundo, pero a mí mucho no me interesa”. VIOLETA, 9 AÑOS

“Dios somos todos nosotros y todas las cosas que hay”. PEDRO, 5 AÑOS

 

MUERTE


“Es lo que pasa cuando la vida se termina y las personas y los perros no están más con vos”. MARTÍN, 6 AÑOS

“Pienso que la muerte es volverse una persona invisible”. SOFÍA, 5 AÑOS

“Es como un demonio que cuando te morís viene y te lleva directo al cielo o al infierno”.  GUADALUPE, 8 AÑOS

“La muerte es algo bueno pero triste. lo feliz es que te vas a un
lugar mejor que este mundo, pero lo triste es que perdés a toda tu familia y tenés que esperar mucho, muchísimo tiempo hasta que todos vayan con vos”. NACHO, 7 AÑOS

“La muerte no es nada. Es algo normal que te viene cuando sos
viejito”. FACUNDO, 4 AÑOS

 

LIBERTAD


“Es poder decir y hacer lo que quieras. para ser libre tenés que ser grande porque los chicos hacemos siempre lo que dicen los otros. Cuando tenga 18 años voy a vivir sola y voy a tener libertad”. CHARO, 9 AÑOS

“La libertad es la vida misma y puede venir después de guerras e injusticias, o cosas por el estilo. es algo que no siempre se consigue, pero que todos queremos y buscamos. me siento libre cuando me voy de vacaciones y cuando estoy haciendo mis propios dibujos”. ZOE, 8 AÑOS

“Libertad es el gatito de mis primos”. CARMELA , 4 AÑOS

“La libertad es cuando no te obligan a bañarte y podés comer todo el helado que quieras. Es parecido a cuando voy a la casa de mi abuela y mi tía”. MARTINA, 6 AÑOS

 

FELICIDAD


“La felicidad para mí es tener amigos, es el amor, es tener una persona que te quiera”. Sirah, 7 AÑOS

“Soy feliz cuando me voy de vacaciones y cuando vienen mis amigos a dormir a casa. También la felicidad es cumplir años”. IVÁN, 9 AÑOS

“Es una sensación que todos quieren tener, los grandes y los chicos. es estar contento, tranquilo y no necesitar nada, como si el mundo fuera perfecto”. MANUEL, 8 AÑOS

“Es un sentimiento de alegría. es despertarme contento y no pelearme con nadie, tener amigos y que mi mamá me lleve a tomar un helado y a la plaza”. SANTINO, 6 AÑOS

“Yo soy feliz cuando estoy tranquila en casa. por ejemplo, cuando miro una película, hago collages y me tiro en la cama a ver tele sin que nadie me moleste. no ir al colegio es una felicidad para mí, pero a otros chicos les gusta. cada uno es feliz de una manera especial”. ANTONIA, 10 AÑOS

 

Acompañarlos en sus preguntas

Por Magdalena Fleitas*

En general, los adultos estamos siempre dispuestos a ponerles modelos y etiquetas a los chicos en vez de escucharlos. Desde chiquitos ellos se hacen preguntas profundas acerca del origen de la existencia, de la muerte, de quiénes son, de qué quieren hacer en la vida. Entre los 4 y los 5 años, las preguntas empiezan a complejizarse y, muchas veces, los chicos se angustian frente a la inmensidad y la incertidumbre que registran. Como se dan cuenta de que el crecimiento implica cambios, cuestionan y no los tranquiliza una respuesta edulcorada. Tenemos que darles lugar para que puedan hablar y para ser escuchados, aunque los temas sean difíciles y movilicen a toda la familia.

Los niños son grandes científicos, grandes filósofos y existencialistas que se preguntan sobre el sentido de la vida. Nos dan a los adultos la posibilidad de volver a preguntarnos quiénes somos, qué queremos y qué hacemos. A medida que crecemos, adormecemos ciertas inquietudes, la búsqueda, la curiosidad y el asombro. Ellos nos devuelven esa frescura, nos traen al presente. Es importante que los adultos nos abramos, porque no siempre le damos lugar al intercambio. Muchas veces no los miramos, no le prestamos atención a lo que tienen para decir. Suele ocurrir que los adultos se ocupan de satisfacer a los niños en sus necesidades básicas, pero no intercambian conversaciones acerca de la vida, de qué cosas les gustan y qué pensamientos tienen. Es hermoso acompañarlos para que aprendan a preguntar y a compartir inquietudes. Las preguntas nos sirven para abrir y son siempre más importantes que las respuestas.

*Música, cantante, fundadora del jardín Risas de la Tierra y directora del Espacio para la Infancia del CCK.

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