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6 abril, 2017 | Por

Libros para volar

¿Quién no sitió, alguna vez, que volaba de la mano de una historia? La literatura también puede ser una herramienta lúdica que favorezca la unión entre padres e hijos. Las claves para hacer de los libros una invitación a vivir momentos de fantasía y creatividad en familia.


Los datos son alentadores: los chicos leen. Y si tomamos en cuenta que, incluso cuando utilizan tecnología también están leyendo (instrucciones, juegos, mensajes, etc.), la cosa parece mejor todavía. Según un estudio de la agencia TNS “más del 90% de los argentinos está de acuerdo en que la lectura es muy importante desde la niñez”  y, según mencionan los padres consultados, alrededor del 70% de niños entre 5 y 8 años lee al menos una vez por semana. Hasta ahí, buenas noticias.

Sin embargo, a través del relevamiento realizado entre mujeres y varones argentinos de 18 a 70 años de edad, pertenecientes a todos los niveles socioeconómicos que fue presentado ayer en el marco de una campaña para incentivar la lectura en los niños (ver recuadro), los adultos señalan que encuentran ciertas barreras a la hora de leerles a los chicos. “La falta de tiempo, de interés, el aburrimiento, la preferencia por los dispositivos, son algunos de los motivos más mencionados como desalentadores de la lectura en niños”, señala el informe, donde se estima que solo el 56% de los padres consulados se sienta a leer con ellos con la misma frecuencia en que lo hacen a solas, de lo cual se desprende que apenas 5 de cada 10 padres de menores de 8 años leen a sus hijos al menos una vez por semana.

Miguel Espeche, psicólogo especialista en vínculos y columnista de Sophia, Sebastián Campanario, periodista y escritor, Nik, dibujante, y Mercedes Ruiz Barrio, Directora Comercial Regional de TNS para América Latina, integraron el panel para reflexionar acerca de la importancia de promover más lecturas en los chicos, pero participando del enorme potencial lúdico y de encuentro que pueden tener los libros, no solo para los pequeños, sino también para fortalecer el vínculo familiar a través de la lectura.

Entonces, si se demuestra que el valor de la lectura es indiscutido para los adultos, ¿por qué no trabajar activamente para fomentarla? “La lectura es considerada el motor de la imaginación y de la creatividad en los niños”, señalaron los consultados, quienes también consideraron que leer favorece el aprendizaje y mejora la gramática. “Tanto el libro como el juguete funcionan como disparadores, como trampolines para invenciones nuevas”, señaló en ese marco la directora de TNS, destacando que no obstante la lectura está asociada en la mayoría de los casos a la escuela, haciéndose necesario un mayor acompañamiento en casa para reforzar la importancia de ver en los libros  objetos no solo de enseñanza, sino también de entretenimiento y acción. “Los docentes consultados expresaron esa inquietud”, reconoció Ruiz Barrio.

El vínculo lúdico, la clave

Leer y jugar

“Estimular la imaginación de los niños es clave para su desarrollo. Por este motivo, desde McDonald’s trabajamos para reforzar nuestro compromiso con las familias y así incluir la opción de los libros junto a los juguetes de la Cajita Feliz, para que todos puedan descubrir nuevas formas de aprender jugando” afirmó Ricardo Méndez, Director General de McDonald’s Argentina, durante el lanzamiento de “Libro o juguete”, un programa destinado a incorporar lecturas a la Cajita Feliz, que tuvo un gran impacto en Alemania y Francia y ahora se replicará en la Argentina con un colección exclusiva de las historias de Gaturro. “En un mundo de nativos digitales, la lectura infantil es muy importante y crece porque los chicos necesitan tener el objeto/juguete en su mano, que sea palpable. Ellos son grandes coleccionistas”, sostuvo Nik. 

Que el libro permite imaginar y proyectar es un hecho palpable con facilidad: basta con recordar todos los personajes que fuimos, tantas veces, mientras leíamos una historia. Y ni hablar del cúmulo de emociones que nos acompañaron página a página. Según Miguel Espeche, el hecho fundamental es que las letras invitan tempranamente a descubrir mundos nuevos. “Cuando éramos chicos pedíamos que nos leyeran, sabíamos que había algo ahí a lo que no podíamos acceder. Luego, ese requerimiento pasó del universo mágico al simbólico. La lectura tiene una textura emocional, donde hay letra y hay música. Y, si los papás están involucrados, la experiencia adquiere el carácter de una ceremonia de enorme afectividad, independientemente de aquello que se esté leyendo”.

“Cuantos más libros leemos, más películas vemos y más relaciones construimos, más chances tenemos de ser creativos −agregó Sebastián Campanario, quien se ocupa de la creatividad y la innovación en su columna para el diario La Nación−. La exposición a más palabras durante los primeros tres años de vida, es fundamental para incentivar la creatividad, la construcción de la autoestima y de bienestar emocional en general. Además está la curiosidad, una habilidad fundamental. Yo mismo, cuando veo a mis hijos curiosos me quedo tranquilo, aunque no les vaya tan bien en el colegio.Y a ser curiosos también enseñan los libros: cuando uno más sabe, más quiere saber”.

“La lectura estructura el pensamiento y es clave que los chicos incorporen nuevas palabras, conceptos y formas durante la infancia. Lo importante es que pensemos y eso lo logramos a través del lenguaje. En un mundo donde todo es digital, la literatura infantil crece a nivel mundial, a diferencia de los libros de adultos, las revistas y los diarios”, celebra Nik, quien remarca la importancia de recursos como el humor y la sorpresa, a la hora de elegir historias para compartir con nuestros hijos.

¿Cómo no querer darles libro, como alas para volar? Será cuestión de elegir entre todos algún título, el que sea, con tal de pasar un rato juntos. Un alto en la vorágine del día a día, lleno de risas, misterios y sorpresas. La primera página, el puntapié inicial. Puro juego y sin obligaciones. Y luego, observar esos ojitos encendidos, atentos conforme avanza la historia, hasta que la magia de la lectura los atrape para siempre…

5 consejos para incentivar la lectura en los chicos:

→Que los padres lean con sus hijos.

→Libros más accesibles.

→Incorporar la lectura en los juegos.

→Libros más divertidos e interactivos.

→Que los juguetes incluyan libros y materiales
de lectura.

Laughing Boy Sitting on Table during Daytime

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