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Género

23 noviembre, 2018

El coraje tiene nombre de mujer

Se ha avanzado mucho, pero en términos de violencia sexual y de discriminación a las mujeres, los números siguen en alza. Aquí, tres historias de luchadoras que trabajan para romper el silencio y la estigmatización, y que promueven acciones para empoderar a otras mujeres y defender los derechos humanos más esenciales.


Elsa Marie D’Silva

Esta mujer de Bombay pasó de ser una exitosa profesional del mundo de la aviación a dedicar su vida a la transformación social. En 2012 creó Safecity, una plataforma que reúne historias de agresiones sexuales en espacios públicos a partir de los testimonios que las mujeres envían a su web. De impacto global, su proyecto genera conciencia y una mayor protección para las mujeres más vulnerables.

“Mi idea de ciudad segura es aquella en donde las mujeres son las heroínas de su vida, no las víctimas”.

Mi idea de ciudad segura es aquella en donde las mujeres son las heroínas de su vida, no las víctimas”, dijo Elsa Marie D’Silva en su visita a nuestro país en septiembre pasado, donde protagonizó  la Jornada Anual de Voces Vitales. Allí contó cómo Safecity permite a las mujeres compartir sus historias en forma anónima y denunciar cómo, cuándo y dónde fueron víctimas de abuso o maltrato. A partir de esos datos, se identifican puntos peligrosos y tendencias en los mapas de ciudades de la India, Kenia, Camerún y Nepal. El objetivo es que la información sea útil para detectar factores que pueden provocar comportamientos que generen violencia y diseñar estrategias para solucionarlos. A partir de los datos, cada vez más mujeres deciden a qué hora visitar un lugar, eligen medios de transporte seguros o participan de talleres de concientización. Desde su creación, Safecity recopiló más de 10.000 historias en más de 50 ciudades. En 2018 se implementará en la Argentina.

Azar Nafisi

Desde el día en que fue expulsada de su país por negarse a llevar el velo, en 1981, esta escritora y profesora universitaria iraní se convirtió en una notable defensora de los derechos humanos, en particular de las mujeres más jóvenes. Radicada en Estados Unidos desde entonces, en 2003 publicó el libro LeerLolita” en Teherán (2003), donde cuenta la historia de un grupo de mujeres que se reunía a leer libros prohibidos durante el régimen del ayatola Jomeini.

“Se necesita valor para morir por una causa, pero también para elegir vivir por una”. 

Nafisi, que creció dentro de una familia dedicada a la política y se educó en Suiza, el Reino Unido y Estados Unidos, continuó escribiendo y publicó otros libros, como Cosas que he callado (2010), sobre una familia muy vinculada al gobierno del sah
–su padre fue alcalde de Teherán y su madre, una de las únicas seis mujeres diputadas en el parlamento iraní–, y en él volcó sus recuerdos durante la Revolución Islámica.  Su más reciente publicación es La república de la imaginación. A ese nuevo ejemplo de defensa de la libertad de expresión y de amor por la literatura se refirió durante su visita a la Argentina para participar del encuentro Ideas. En Estados Unidos, Azar Nafisi es profesora de Estética, Cultura y Literatura en la Universidad John Hopkins de Washington, y anteriormente impartió clases en las universidades de Oxford y de Teherán.

Mariela Dabbah

Es argentina, pero vive en Nueva York desde hace más de veinticinco años. Su libro Poder de mujer: Descubre quién eres para crear el éxito a tu medida (Penguin, 2012) busca impulsar a las mujeres en el ámbito educativo y profesional, y la llevó a crear una red a la que bautizó con el nombre de Red Shoe Movement (RSM).

“El proyecto de cambiar la sociedad desde la pelea entre los géneros no es viable y esa es la vuelta de tuerca que hace falta darle en América Latina para alcanzar el equilibrio”.

Se trata de una compañía de capacitación en liderazgo que busca acelerar el crecimiento femenino en puestos de toma de decisiones. Su metodología de acción se basa en la automotivación y el apoyo mutuo, y ha ido creciendo a través de círculos. La campaña de concientización #RedShoeTuesday logró en un corto plazo efectos sustentables en individuos y organizaciones, con la acción de quienes apoyan la causa: todos los martes, hombres y mujeres demuestran su adhesión usando zapatos y corbatas rojas en sus oficinas y  ámbitos de trabajo. A través de esa iniciativa, la idea es mantener viva la conversación sobre los beneficios de una mayor inclusión en puestos jerárquicos y de un cambio transformador en la cultura organizacional. En la actualidad, el RSM tiene seguidores en 160 países, entre ellos la Argentina. En noviembre pasado, Mariela Dabbah se desempeñó como maestra de ceremonias del Latino Impact Summit 2017 en la ONU.

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