Sophia - Despliega el Alma

Inspiración

11 febrero, 2019

Dónde habita lo sagrado

Hay eventos que nos llevan a formular nuevas preguntas. Y nos impulsan a bucear el sentido de nuestra existencia. Claves para encontrar elementos sagrados en nuestro día a día.


Nuestra vida está llena de matices y claroscuros. Hay momentos en los que nos invade la alegría, y otros en los que nos domina una angustia inexplicable, aunque absolutamente comprensible: sabernos frágiles y finitos; piezas minúsculas de un universo insondable, nos deja huérfanos ante la inmensidad.

¿Por qué estamos en este mundo y para qué?


“Todos necesitamos ir más allá de la inmediatez de la situación y caer en la cuenta de los elementos sagrados que subyacen a todas las facetas de la vida”.
Joan Chittister

Las preguntas se agolpan y nos inquieta ese vaivén de sentimientos en el que los rayos de luz llegan y de pronto se van, dejándonos a veces a oscuras. Es que en la vida no hay nada seguro, aunque todos llevamos grabada en el alma ciertas certezas: hemos nacido, habremos de emprender el viaje de la vida y vamos a morir algún día. El resto es un mágico misterio.

Por eso, como observa la escritora y monja benedictina Joan Chittister, para atravesar semejante circunstancia, necesitamos elementos sagrados en nuestra vida. Para encontrar sosiego, pero también para elevarnos.

¿Cómo encontrar lo sagrado?

Tal vez debamos antes preguntarnos si “lo sagrado” existe realmente y dónde habita. Luego, conviene saber que el trayecto de búsqueda de cada uno es único y singular y, aunque se puedan compartir algunas herramientas para ayudar a otros a atravesar el camino, es muy importante que cada cual conecte con los anhelos e impulsos más íntimos que anidan en su alma.

Ni siquiera hace falta abrazar una religión particular.

Simplemente alcanza con haber nacido humanos, condición necesaria para desarrollar el pensamiento simbólico que logrará abrir nuestra mente al misterio.

¿De qué manera lograrlo?

Hay un rayo de Dios para cada uno de los creyentes”, dice la sabiduría milenaria de la Kabbalah. Y nuestro columnista, Bernardo Nante, agrega: “Lo sagrado es el gesto del que está orando, es la imagen, es la música sagrada, es la meditación, es el templo en términos auténticos”.


“Todos necesitamos estos regalos, pero hemos olvidado que están disponibles en simples espacios que nos ofrece la naturaleza”.
Thomas Moore

Cada persona deberá aprender a bucear y a poner en valor esa porción de divinidad a la que tiene acceso con cada paso que da en este mundo, intentando siempre dejar atrás el temor. Pero es conveniente que todos podamos acceder a ciertas reflexiones, necesarias para emprender el camino que nos llevará, inexorablemente, a encontrarle un nuevo sentido a la vida:

  • ¿Cómo abrirnos a la experiencia de lo sagrado?
  • ¿Todos podemos vivir lo sagrado en nuestro día a día?
  • ¿Cómo quitarle lo profano nuestro mundo?
  • ¿De qué manera podemos capitalizar las experiencias límite para acercarnos a lo divino?

Leé más sobre el tema haciendo clic en este enlace.

¿Te gustaría recibir notas como esta en tu e-mail?

Suscribite aquí y te las enviaremos a tu casilla todos los meses

Comentarios ()