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Educación

4 abril, 2019

¿Cómo transitar la escolaridad junto a los chicos?

Se sabe que ir al colegio no es solo un tema de ellos: como padres debemos escucharlos y acompañarlos, además de establecer y guiar sus rutinas. Te compartimos las claves para hacer de esta etapa una oportunidad para el encuentro y la construcción de grandes aprendizajes para todos.




El manejo de los chats y las interacciones con otros padres

Esta instancia de comunicación es muy valiosa y significativa, siempre y cuando esté orientada al bienestar y al progreso de la comunidad de curso, y no a la competencia o comparación entre estudiantes. En ese sentido, los chats de padres representan una vía de comunicación para fortalecer la alianza escuela-familia y deben estar orietandos a un pensamiento colectivo en pos del desarrollo del potencial de todos los estudiantes.

Por otro lado, es muy importante entender que este tipo de chats es para que los padres puedan estar en contacto y resolver determinadas problemáticas, no para que ellos asuman las responsabilidades escolares de sus hijos. Suele suceder que estas conversaciones se transforman en padres preguntando por materiales, deberes o calendarios de pruebas, lo que es absolutamente contraproducente si queremos trabajar la autonomía y la responsabilidad en los niños. Explicitar el propósito del chat y las interacciones esperadas podría ser una clave al momento de manejar este tipo de espacio.



¿Qué hacer cuando los chicos no quieren ir al colegio?

Lo principal es siempre escuchar a los niños, entender sus ansiedades y temores. Ellos también se enfrentan a una situación estresante al salir de un espacio familiar o de cuidado. Por lo mismo, es esencial mostrarse comprensivo con sus razones y nunca obligarlos a hacer algo que realmente a ellos no les nace o les provoque sentimientos negativos. Si entendemos el colegio como un lugar en donde el niño comparte con sus pares y aprende cosas que satisfacen su curiosidad, cualquier rechazo o comentario negativo es una señal de alarma.

Establecer un vínculo con los docentes

El diálogo fluido con los maestros será esencial para hacer un seguimiento del progreso y evolución de los hijos en este período de su desarrollo, incluyendo cuestiones particulares de salud o familiares que podrían influir en su rendimiento. Para poder llevar a cabo este proceso con regularidad, hay que prestar atención a los medios de comunicación que brinda el colegio, ya sea el cuaderno de comunicaciones, correo electrónico, o plataformas tecnológicas como por ejemplo SchoolNet. Tener información extra siempre es efectivo a la hora de iniciar una conversación y ganarse la confianza de los chicos para, a su vez, poder tomar decisiones más acertadas en relación a su educación.



Guiarlos en el uso de la tecnología

El manejo de las tecnologías va de la mano con la consolidación de rutinas claras y consistentes para los niños. Los tiempos de ocio y relajo son necesarios y deben estar contemplados en el día a día, pero para ello es indispensable complementarlos con rutinas de trabajo establecidas y con sentido para ellos, no impuestas.

Una forma de crear rutinas con sentido es que estas sean útiles para todos los miembros de la familia. Cuando los padres modelan una conducta esperada en sus hijos, les enseñan desde el ejemplo y no desde la obligación. Asimismo, es importante que los niños vean y aprendan que los dispositivos son útiles, pero solo para ciertos aspectos de la vida diaria.

No hay que rechazar el uso de las tecnologías, ¡al contrario! Conviene aprovecharlas para el aprendizaje e involucrarlas en la resolución de problemas de la vida cotidiana. Direccionar su uso para fines positivos es útil para enseñarles a los más chicos a convivir con ellas sin distraerse.

¿Cómo repensar la educación en un contexto de desafíos tecnológicos y humanos?

Repensar la educación implica comprender que el aprendizaje significativo ya no está circunscrito a la escuela o a la academia. Hoy los niños aprenden constantemente desde distintos soportes y plataformas, de acuerdo a sus intereses. Es una forma más democrática de aprendizaje, si es que lo pensamos desde el acceso al conocimiento. Por lo mismo, para educar a los jóvenes de hoy, la escuela tiene que perderle el miedo a la tecnología y empezar a diseñar un uso didáctico de las mismas, con el fin de atender a la diversidad de intereses de los estudiantes. Además, mientras más comunicación haya con el niño, mayor entendimiento y aceptación obtendremos de su parte. ¿Cómo? Abriendo espacios de diálogo con ellos para compartir sus ideas y pensamientos.

Brindarles herramientas y motivaciones en casa

Este contexto también desafía a los padres, porque ser padres responsables en esta época implica ser partícipes de la vida virtual de sus hijos. Conocer sus intereses y motivaciones y dialogar con ellos es fundamental, tanto para promover un uso responsable de internet como para saber de qué manera se pueden potenciar los intereses y habilidades de los niños fuera de casa. Al principio, será normal para los padres primerizos advertir el impulso natural de todo padre o madre de querer solucionar todos y cada uno de los problemas que tengas los chicos en sus primeros pasos escolares. Pero es mucho más significativo para su aprendizaje que se los acompañe en la resolución de los pequeños desafíos diarios, con las herramientas para que ellos mismos puedan hacer frente a estos retos

Asesoraron: María Fernanda Díaz, Jefa de Desarrollo Pedagógico y Francisca Rojas, docente especializada en psicología educativa, y parte del área pedagógica de Colegium

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