Sophia - Despliega el Alma

Inspiración

14 diciembre, 2018

Nochebuena, la oportunidad de brindarnos

¿Por qué no aprovechar esta celebración para acercarnos realmente a los demás? Tender un puente, cruzar de orilla; abrir las puertas de nuestro corazón. Te compartimos historias inspiradoras que reflejan el verdadero espíritu navideño.


nochebuena

Por Virginia Bonard

Amy y Yanko, al casarse y fundar una familia entre “distintos”, recrearon la historia de la eterna incomprensión ante la extranjeridad. Él, náufrago ruso en las impiadosas costas inglesas del mar del Norte en algún punto del calendario de finales del siglo XIX, único sobreviviente de un puñado de aventureros que navegaban en busca de su América, mítica en promesas de abundancias y cuatro estaciones generosas. Ella, criada inglesa, aislada en su mundo de caprichosos tesoros marinos, alada su mirada extendida hasta el horizonte, aislada también de su propia familia, hundida en trabajos rutinarios y en su propio silencio, bella pueblerina intuitiva de otra cosa, de más.

Aquel pueblito de granjeros y artesanos pegadito-pegadito a la orilla del mar, los vio conocerse, reconocerse, saltando la culturalidad del idioma y anteponiendo la afinidad lograda a partir de aquella conmiseración que los igualó en humanidad. El extranjero apareció como meteorito, removió las entrañas de los “cada uno”, los colocó sin proponérselo unos frente a otros, recalculando su propia identidad.

Imagino cómo sería una Navidad en la extranjeridad, especialmente con nuestras coordenadas, más allá de Amy y Yanko y su trágica historia de amor universal. Nuestro mundo desplegado en un mapa nos muestra divisiones no solo políticas sino ideológicas, religiosas, culturales. Percibimos más barreras que zonas francas y esa característica en la inmensidad de una de las fiestas mayores de los cristianos se alza como un desafío.

El abrazo ante todo

El diciembre pasado conocí a Diletta y Ugo, italianos de Milán, en la catedral de Buenos Aires. Los tres estábamos en cobertura periodística y a poquitos días de celebrarse la Navidad. Les propuse sin filtro que vinieran a casa el 24, a pasar con mi familia, porque la Navidad no hay que transcurrirla solo y menos en la extranjeridad. Y así lo hicimos: intercambiamos simples y sinceros regalos, nos contamos cómo éramos sentados a la misma mesa, recuperamos historias de tradiciones y usanzas, recordamos a los afectos que ya partieron.

Ellos, lejos de su casa, lograron un poco de calor de hogar mirando el pesebre en el que nació, para los cristianos de todas las épocas, el hijo de Dios hecho hombre, Jesús, hijo de María y con un papá adoptivo, José, que le enseñó el oficio de carpintero. Nosotros, en una actitud de abrazo y escucha ante “los extranjeros”, creo que fuimos definitivamente una de nuestras mejores versiones familiares.

Amy y Yanko son los personajes centrales de la novela de Joseph Conrad Amy Foster. En 1997 se estrenó la película basada en esa historia. Pero mi imaginación fue más allá: pensé en sus navidades ubicadas entre propios y extraños, entre amabilidades y desprecios, y vi recreadas en espiral las vivencias de cada viajero en tierras lejanas, recibiendo el mensaje de las estrellas que, en Navidad, nos indican que la esperanza puede seguir intacta, renovada, tan tan viva.

Tiempo de unir mundos

Un puente entre dos realidades”, así define a Nochebuena Para Todos Consuelo Otero, una de las integrantes de este colectivo solidario que existe desde hace 16 años. “Somos cinco amigas que nos juntamos todos los años con pilas y felices de hacerlo. Empujadas y motivadas enormemente por la generosidad de la gente y los mensajes increíbles que nos llegan”, describe Consuelo con entusiasmo. Hablamos con ella para saber más sobre este proyecto que vale conocer.

−¿Cómo se organizan?

Celebrar juntos

Navidad en el Hogar del Abrazo Maternal de Villa La Carcova de José León Suárez, provincia de Buenos Aires.

Gladys Ceballes es argentina y tiene 47 años. “Vivo en Suárez, en La Carcova, estoy en Cáritas, trabajo con el padre Pepe (José María Di Paola) desde hace 5 años y en una ong; estoy casada hace 27 años, tengo 4 hijos, 4 nietos y 3 más que están en camino. El secundario, que era un pendiente en mi vida, lo estoy finalizando en la Capilla del Milagro. Cuando termine quisiera estudiar Trabajo Social para seguir ayudando a más personas, sin mi familia y el apoyo de mis viejos no podría hacer nada de esto”, dice Gladys cuando le preguntamos por su vida. Pero falta un datazo: es la coordinadora del Hogar del Abrazo Maternal de su barrio que fue inaugurado el 8 de agosto de este año. Nuevito, nuevito. Sus compañeras de fierro en esta tarea de compromiso completo son Alejandra y Estela. “Tener un lugar fijo para ayudar y acompañar a las mamás nos refuerza porque creemos en la vida y la vida en camino es una esperanza”, subraya con convicción. Según cuenta, el hogar nació como una respuesta visible al debate sobre el aborto. Ya nacieron allí 10 bebés. “Las familias que acompañamos en su mayoría son mamás solas, la ausencia paterna es total. Son muy poquitas las que pueden contar con su pareja. Es algo que se vive en todo el país, una situación tan difícil a nivel económico. Todo es muy sencillo acá, somos poquitos pero avanzamos juntos. La Navidad en familia es compartir o no es nada, ¿no?”, en palabras Gladys. 

−Gracias a mucha gente solidaria damos alegrías en la Nochebuena a un montón de familias muy necesitadas. Preparamos una caja con todo lo necesario para festejar la Nochebuena, ¡que es mucho! Cada caja está destinada a una familia específica, en situación de pobreza, con nombres y edades de sus integrantes. Ponemos comida, postre, un regalo para cada integrante de la familia y una carta. La persona o grupo que prepara la caja recibe nombre y edad de todos los integrantes de la familia para poder hacer un regalo pensado para cada uno. Recibimos las cajas en nuestras casas y el día que las entregamos hacemos una caravana de camiones, camionetas y todo los medios que conseguimos para trasladarlas, que son donaciones también. En la parroquia nos espera una multitud de gente feliz, cantando, aplaudiendo y agradeciendo. Nos ayuda a organizar la entrega la gente que trabaja para Cáritas en Unquillo.

−¿A quiénes llegan?

−A gente muy necesitada. También seleccionamos organizaciones vinculadas con la infancia. El año pasado les preparamos cajas al Hogar de María, donde viven adolescentes embarazadas y este año además vamos a llegar al Hogar Bethel y a la Casa del Niño. ¡Este 2018 llegamos a 340 familias! Nos sorprende y nos emociona ver que la gente que está esforzándose para terminar el año piensa en la gente que lo pasa mal enserio y quiere dar una mano y una alegría en esta época.

−¿Cuál es el perfil del voluntariado que pone el cuerpo?

−Son familias, grupos de amigos, grupos de trabajo, que ponen pilas para darle un sentido más lindo y solidario al fin de año y terminarlo con una sonrisa. Y arman las cajas. También nos ayudan muchos voluntarios el día que hay que cargar y descargar camiones, ¡ese trabajo requiere fuerza! Y nos ayudan hijos, sobrinos, amigos, etc. que durante esa jornada transpiran la camiseta en serio. Otro grupo de voluntarios lo constituyen las empresas que donan horas de camión y horas de chofer, más la gente que nos dona plata para pagar fletes.

−¿Cómo es el resto de año para el equipo?

−En general terminamos de canalizar todas las donaciones que recibimos en el inicio de clases y compramos útiles para los chicos. Año a año nos movilizan los mensajes que recibimos de la gente que prepara cajas, que agradece que le demos la posibilidad de canalizar sus ganas de ayudar en algo que es serio y bien directo. Y nos emocionan enormemente los mensajes de quienes las reciben: el año pasado una chica nos escribió una carta donde decía que estaba feliz porque nunca había tenido tanta comida en su casa. Este año, el mensaje que más nos impactó fue el de dos personas que nos decían que habían conseguido trabajo, por lo que nos avisaban que este año no necesitaban recibir caja porque pensaban que había gente en su barrio muchísimo más necesitada que ellos. ¡Eso no llena de amor!

¿Te gustaría recibir notas como esta en tu e-mail?

Suscribite aquí y te las enviaremos a tu casilla todos los meses

Whoops, you're not connected to Mailchimp. You need to enter a valid Mailchimp API key.

Comentarios ()