Invierno 2017

Sophia - Despliega el Alma

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Virginia Gawel | La vida como camino

Es psicóloga, terapeuta y docente especializada desde 1984 en la integración de la Psicología y la Espiritualidad. Dirige el Centro Transpersonal de Buenos Aires y forma parte del Consejo Editorial del Journal of Transpersonal Research y de Oxigeme Asociación Transpersonal Hispanoamericana.

Últimas columnas

No encajar en el mundo: ¿escuchás tu propio tambor?

No encajar en el mundo: ¿escuchás tu propio tambor?

Nacer humanos implica ser formateados por la cultura. Pero hay quienes no se adaptan y, en cambio, se avienen a cumplir su verdadero destino. Lejos de padecer esa condición y de sufrir por ser llamados “raros”, debemos celebrarla.

Enamorarse: de cómo editamos al otro

Enamorarse: de cómo editamos al otro

Cuando nos enamoramos, muchas veces sufrimos un ataque de ilusión aguda y dejamos de ver a nuestro amado tal como es. Hoy Virginia nos propone un viaje a la emoción más noble del ser humano, de la mano de una pregunta: ¿por qué, mejor, no dejamos que el otro aparezca?

Inteligencia espiritual: tu riqueza invisible

Inteligencia espiritual: tu riqueza invisible

Encontrar el sentido de lo sagrado en las actividades diarias, tener un propósito, desarrollar la compasión, la caridad, la gratitud… Algunas, apenas, de todas las cosas de las que somos capaces cuando aprendemos a integrar nuestra mente y nuestro espíritu y, a su vez, nos hacemos uno con el otro.

No estás roto, no estás fallado

No estás roto, no estás fallado

No toda niñez carente de afecto y contención se traduce en una adultez mustia, vacía. “Mi pasado no me condena, solo me antecede”, dice Virginia y nos da la mano para ayudarnos a reconstruir esos cimientos, en la búsqueda de una identidad verdadera.

Cuando en tu vida vas perdiendo energía

Cuando en tu vida vas perdiendo energía

Todos, en algún momento, tuvimos la sensación de que no nos alcanzan las fuerzas para seguir. ¿Cómo atravesar esa carencia? Una guía de autoobservación para detectar y destrabar los mecanismos que agotan, sin que nos demos cuenta, nuestra reserva energética.

¿Ser astutos como serpientes?

¿Ser astutos como serpientes?

Ser astutos y mansos a la vez, con los demás y fundamentalmente con nosotros mismos. Una tarea ardua pero gratificante, que requiere de un ejercicio: asumir el desafío de transformar la vida.

El miedo a la propia grandeza

El miedo a la propia grandeza

Volvernos protagonistas de nuestros talentos. Dar lo mejor de nosotros mismos. Abandonar, de una vez por todas, el vientre de la enorme ballena, como Jonás. ¿Para qué? Para dejar de privar al mundo de lo más hermoso que tenemos.

¡Un niño es una persona!

¡Un niño es una persona!

Tías que les pellizcan los cachetes hasta el dolor. Padres que terminan consolando a sus hijos con pantallas y snacks para que no se aburran… ¿Y si mejor aprendemos a mirar –y a tratar– a los chicos desde otro lugar? A través de la historia de Gabriel, un nene de 9 años, una invitación al mágico mundo de la infancia.

El germen de la audacia

El germen de la audacia

A través de una historia muy personal, Virginia nos propone retejer el cerebro, con el objetivo puesto en vencer esos miedos que no nos dejan crecer. O mejor dicho: en valernos de ellos para comenzar un ejercicio interno, que nos permita animarnos y así retejernos, cada día, en una vida mejor.

Duelar lo que no fue

Duelar lo que no fue

Cuando nos aferramos a una idea de cómo deben ser las cosas, podemos quedar atrapados y perder la oportunidad de vivir una vida más auténtica. Renunciar a lo que no ocurrió es un acto creativo y da espacio a lo nuevo. ¿Te animás?

Esperar del otro

Esperar del otro

¿De qué manera obran las expectativas ajenas sobre nuestra identidad? ¿Lo que los demás esperan, nos motiva o distorsiona nuestra esencia? Hoy Virginia nos invita a discernir cuándo con nuestras expectativas acompañamos a que ese otro se despliegue… y cuándo no.

Ciencia y espiritualidad: ¿qué cambia si yo cambio?

Ciencia y espiritualidad: ¿qué cambia si yo cambio?

El reconocido Doctor Ervin Laszlo estuvo en la Argentina para invitarnos a reflexionar acerca del valor de encontrarnos. “Es imposible que algo no esté conectado al todo”, dijo en el marco de diversas charlas, dejando en claro una verdad tan científica como espiritual.

Encontrar lo extraordinario

Encontrar lo extraordinario

Una enseñanza de vida casual, a domicilio, es el punto de partida para la nueva columna de Virginia. Porque, para iluminar el alma, basta con echar por tierra los prejuicios: solo así se podrá reconocer la luz que brilla aun en medio de la podredumbre.

Tu familia no es tu familia

Tu familia no es tu familia

En pleno rodaje del film “El encanto de las Ballenas” en su casa y junto a su madre y su hermano, nuestra querida columnista Virginia Gawel nos propone preguntarnos acerca de los vínculos familiares para ver que, además del amor profundo, hay también en ellos un enorme e insondable misterio…

Sobre el desapego: ¿Soltar? ¡Destejerse!

Sobre el desapego: ¿Soltar? ¡Destejerse!

Hoy Virginia nos propone un ejercicio muy valioso: pensarnos como materia prima de tejidos, destejidos y retejidos; como almas en movimiento. Hacedores de esos conexiones transitorias que nos permiten crecer, duelar, aprender y volver a empezar una y otra vez.

Sincericidas seriales: “Porque yo… ¡no tengo filtros!”

Sincericidas seriales: “Porque yo… ¡no tengo filtros!”

Hoy Virginia nos invita a ejercer la no violencia en nuestros vínculos personales, a través de un ejercicio sabio: domesticar la propia lengua para no dañar (o tirar por la borda) esas relaciones que supimos construir. Porque a decir la palabra exacta, también se aprende.

Ningún león cabe en un frasco

Ningún león cabe en un frasco

En estas vacaciones de invierno sin zoológico, Virginia elige retratar la experiencia a través de un texto que mezcla ficción con realidad, para contarnos que liberar a los animales de sus rejas siempre es una buena noticia.

Nada  en exceso

Nada en exceso

Dice Virginia que, a la larga, hacer algo de más (desde comer hasta amar), siempre acaba causándonos dolor. Y es justamente en ese proceso que perdemos de vista el verdadero sentido de la vida. ¿Cómo andar sin excedernos?